Felipe Melo fue expulsado durante el partido Holanda-Brasil en los cuartos de final de la Copa del Mundo. Foto: EFE
El Universal
El volante de la Juventus abrió el marcador a favor de Brasil, pero para el segundo tiempo, propinó un autogol y también fue expulsado en la derrota y eliminación de su equipo del Mundial ante Holanda
PORT ELIZABETH, Sudáfrica.- Gestó el gol brasileño con un pase de fantasía, pero será recordado como el gran villano en la eliminación de Brasil de la Copa Mundial en los cuartos de final a manos de Holanda.

Felipe Melo regresó el viernes a la alineación de Brasil tras recuperarse de una torcedura en el tobillo izquierdo que sufrió en el último partido de la primera fase ante Portugal y tuvo un arranque auspicioso.

El volante de la Juventus vio un gran hueco en la defensa naranja y metió un pase para el pique de Robinho, quien se escapó solo y abrió el marcador a los 10 minutos de juego.

Pero en el complemento, se le vino el mundo encima a Melo y a todo Brasil.

Melo se molestó con el arquero Julio César al tratar de despejar un centro de Wesley Sneijder a los 53 y peinó el balón, que terminó adentro de su arco y empató el partido.

Veinte minutos después, cuando Brasil ya perdía 1-2, Melo se hizo expulsar por un alevoso pisotón a Arjen Robben cuando estaba caído y prácticamente selló la suerte de su equipo.

Hasta pocos minutos antes del choque, era una incógnita si el volante de marca saldría a la cancha debido a que no se sabía si ya estaba recuperado ciento por ciento de la lesión, que le impidió jugar en los octavos de final ante Chile.

Melo era el compañero de Gilberto Silva en el trabajo de marcación en el mediocampo.

Ante Chile había sido sustituido por el joven volante ofensivo Ramires, quien cumplió el viernes un partido de suspensión.