Semanario
Investigadores al ataque
Investigadores al ataque
Quizá aprovechando el impulso que trajo para la UAdeC el reconocimiento de la SEP al cien por ciento de sus programas, los investigadores de la Casa de Estudios en general, pero particularmente los de Ciencias Sociales, están realizando reuniones con el propósito de solicitar al rector Mario Alberto Ochoa mayor apoyo para esta área. Al parecer, ellos no quitan el dedo del renglón y no permitirán que a éste se le borren de la memoria las promesas de abrir nuevas facultades en el área de Sociología, Antropología, Filosofía, etcétera. No sabemos si Francisco Osorio, director de Posgrado e Investigación, se haya percatado ya de estas inquietudes de mejoramiento académico.

El derecho al empleo
Uno de los derechos humanos fundamentales, aquí y en China, es el derecho al empleo. Sabedor de esto Luis Fernando Rodríguez, el director de la comisión estatal que se ocupa de estos asuntos, ya mandó poner en la puerta de acceso a sus oficinas, donde laboran bellas edecanes y simpáticas abogadas: "Al público en general: se les avisa que por cuestiones presupuestarias, en esta dependencia no hay vacantes". Más vale avisparse, y adelantarse a cualquier ingenioso que pretenda arrancarle a él lo que debería solicitar más bien en el Servicio Estatal de Empleo.

Nunca falta alguien así
Hace algunos meses, por orden directa del palacio de cantera, cierto ingeniero entró a laborar a la Secretaría de Obras Públicas, por el bulevar Carranza. Su labor consiste en supervisar obras, ya sea en ejidos cercanos a Saltillo, o en otros municipios del estado. Sin embargo, el ingeniosísimo ingeniero prefiere enviar a gente a su cargo, mientras él aprovecha el tiempo en ocupaciones más espirituosas, con cuenta al erario, y ni siquiera en esta capital sino en la ciudad de Torreón, donde tiene su querencia. De hecho, lleva pocos años en Saltillo, ya que cuando estuvo establecido en La Laguna, al parecer tuvo conflictos con agrupaciones ejidales, vaya usted a saber por cuáles motivos. El señor de marras argumenta que es muy amigo del Gobernador, y ocupa el resto de su tiempo de ocio en grillar al personal de Obras Públicas, con el propósito de obtener un puesto más alto.