Semanario
Al cielo por asalto
Las huestes obradoristas, que practican un curioso y anticuado anticlericalismo, se metieron en la boca del lobo. En ausencia del Cardenal Rivera, irrumpieron en la Catedral, en plena misa de doce, mientras el sagrado se precipitaba hasta lo más hondo de los cielos. El PRD se deshizo en disculpas, pero lo cierto es que grupos afines a ese partido y a López Obrador llevan un año completo hostilizando al Cardenal, a quien no bajan de pederasta, y obstaculizando desde el atrio los actos de culto.
Al cielo por asalto
Las huestes obradoristas, que practican un curioso y anticuado anticlericalismo, se metieron en la boca del lobo. En ausencia del Cardenal Rivera, irrumpieron en la Catedral, en plena misa de doce, mientras el sagrado se precipitaba hasta lo más hondo de los cielos. El PRD se deshizo en disculpas, pero lo cierto es que grupos afines a ese partido y a López Obrador llevan un año completo hostilizando al Cardenal, a quien no bajan de pederasta, y obstaculizando desde el atrio los actos de culto.

Filicidio en Saltillo
El asesinato de los niños Rentería Amaya -uno jugaba futbol americano, los otros dos ni siquiera estaban bautizados- conmocionó la conciencia saltillense. Un hecho como este ocurre cada diez, cada cien, cada mil años. El obispo Raúl Vera, quien suele iluminarnos con sus opiniones, siempre rápidas y oportunas, sobre los más diversos temas políticos y sociales, no estuvo a tiempo para pronunciar ante la grey saltillense un discurso por lo menos coherente y tranquilizador.

Matapolicías en Torreón
Atrapados entre múltiples fuegos, entre los Zetas, el cártel de Sinaloa y el de Ciudad Juárez, que se disputan el control de La Laguna, los policías torreonenses están cayendo como moscas. Al igual que en Monterrey, quien de ellos no se deja corromper por el narco puede ser victimado, con escasas armas y chalecos de seguridad caducados, mientras el alcalde José Angel Pérez libra otra enésima batalla de su pleito casado con el gobernador Moreira.