Washington, EU.- El senador demócrata Bob Menéndez llamó este martes a preocuparse más de los programas sociales de Estados Unidos en América Latina y menos de las actividades del presidente venezolano, Hugo Chávez, al pedir más atención para la región tras cerrar una gira con otros seis colegas.
"Debemos preocuparnos menos de lo que hace Chávez y más de lo que hacemos nosotros", declaró el senador hispano a un grupo de periodistas, al valorar la gira de la pasada semana de una delegación del Senado norteamericano por Colombia, Guatemala, México, Paraguay y su triple fontera con Brasil y Argentina.

"Nosotros le damos demasiada importancia a Chávez", insistió, al ser preguntado sobre las declaraciones del presidente republicano George W. Bush, quien horas antes instó al Congreso a aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia para contrarrestar la influencia del presidente venezolano en la región.

"Si tenemos una política constructiva, activa y constante, si utilizamos nuestros fondos para el desarrollo económico y social, si tenemos un enlace con los países en una forma que entendemos nuestros intereses mutuos en tantas áreas, pues Chávez va ser más y más marginalizado", aseguró Menéndez.

El senador por Nueva Jersey, de origen cubano, criticó asimismo la falta de atención que prestó el gobierno de Bush a América Latina y lamentó que "otros hayan entrado a llenar ese vacío no necesariamente con buenas intenciones", en una alusión implícita a Chávez.

Menéndez, que participó en la gira bipartidista encabezada por el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, no dudó en asegurar que si el gobierno de Bush "continúa cortando los fondos para el desarrollo social en América Latina", esa política va a "fracasar".

El congresista aseguró que "los miembros de la delegación del Senado entendieron (durante la gira) la importancia del continente y de una política mucho más activa de parte de Estados Unidos. Creo que ha sido uno de los puntos positivos del viaje", destacó.

Según Menéndez, los presidentes de los cuatro países visitados "recibieron muy bien" un proyecto que él mismo presentó a fines de septiembre al Congreso estadounidense que prevé destinar 2.500 millones de dólares en diez años para reducir la pobreza en Latinoamérica, que tiene apoyo bipartidista y bicameral.

En cambio, se mostró más bien cauto a la hora de hablar del TLC con Colombia: "Creo que el presidente Alvaro Uribe nos hizo una exposición muy positiva" sobre el acuerdo, afirmó, al tiempo que insistió en las exigencias que el Congreso planteó a Bogotá para su aprobación.

"Tenemos ciertas inquietudes, como tuvimos con Perú, en referencia a temas laborales y las vidas de los sindicalistas en Colombia", subrayó el senador.

Los demócratas condicionaron la aprobación del acuerdo a que Uribe resuelva primero el problema de los asesinatos de sindicalistas y aclare el 'escándalo de la parapolítica', generado por la denuncia de nexos entre políticos oficialistas y grupos paramilitares de extrema derecha.