Cannes, Francia.- Ningún otro director alemán tiene tanta experiencia en el Festival de Cannes como Wim Wenders. Con "Palermo Shooting", que se exhibe mañana, está por novena vez a concurso por la Palma de Oro, que obtuvo hace 24 años por "Paris, Texas".
En diálogo con dpa, Wenders habla de los cambios en el festival y la provocación dirigida al público con su drama sobre un hombre que huye de la superficial sociedad del entretenimiento, se enfrenta a la muerte y encuentra la vida.

dpa: Cannes es su festival favorito, aquí se siente "en casa". ¿Qué ha cambiado en las últimas décadas?

Wenders: Han cambiado muchas cosas, todo el paisaje del cine se ha transformado por completo. Con "Paris, Texas", llegué aquí en medio de la noche con una pesada copia del film que tuve que arrastrar.

Ahora lo teníamos todo en un disco duro que no es más grande que una pequeña grabadora. Todo se ha vuelto además más rápido, las películas tienen otra duración vital. Antes las películas tenían una esperanza de vida mayor que ahora.

dpa: ¿El alboroto por las estrellas desplaza al arte?

Wenders: El alboroto ha aumentado, en todos los aspectos de nuestras vidas. Aquí en Cannes se nota mucho. Siempre ha habido un enorme bombo en torno a las estrellas, hoy es más agresivo. Siempre hubo en Cannes ese desgarramiento entre el empuje de las estrellas y los contenidos. Pero se redujo el espacio de atención del público.

dpa: ¿Ve como una provocación presentar un film que apela a la seriedad y a una mayor conciencia más allá de la superficie?

Wenders: Por supuesto que "Palermo Shooting" es una provocación aquí en Cannes, porque la cinta quiere contar una historia importante y porque sirve en cierto sentido de espejo a la gente.

dpa: ¿Cómo resumiría la historia?

Wenders: No quiero hacerlo. Pero el personaje encarnado por Dennis Hopper, la muerte personificada, dice una frase que te conmueve hasta el alma: "La muerte es una flecha del futuro que viene volando hacia ti". Eso vale para todos nosotros.

dpa: ¿Qué espera de la entrega de premios el domingo?

Wenders: En todos estos años he aprendido una cosa en Cannes: Hay que tener esperanza, pero no esperar nada.