Sally Aguayo / El Guardián
Saltillo, Coah.- "Dios se llevó a estas criaturas porque necesitaba tres ángeles más con él, y la decisión de Dios no es cuestionable", fueron las palabras del párroco de la iglesia Nuestra Señora del Rosario a familiares y amigos de los tres pequeños, que el pasado martes perdieron la vida.
Frente a Dios y con la autorización del padre y familiares de los niños, el más pequeño de los hermanos fue bautizado con el nombre de Juan Pablo Rentería Amaya.

La misa dio inicio a las 9:00 horas en la parroquia de la colonia Valle de las Flores, ahí se reunieron familiares y amigos. El llanto que se escuchaba desde el interior de la iglesia era desgarrador, pues los ahí presentes aún no daban crédito a la tragedia.

Los tres pequeños estuvieron siempre rodeados de cantos, palabras de amor y rezos; pero sin duda alguna la despedida física de los niños conmovió a familiares, amigos y al pueblo saltillense en general.

"Hermanos, sé que la pérdida de estos pequeños es para el humano hasta el momento incomprensible, pero los designos de Dios son misteriosos e irrefutables, sólo él sabe por qué hace las cosas, los dejó disfrutar de los pequeños y ahora se los lleva por que le hacen falta en el cielo", espetó el sacerdote.

Les dan cristiana sepultura

Carlos Francisco, Javier y Juan Pablo estuvieron siempre acompañados de sus tíos y amigos de la escuela; sin embargo, el dolor se acrecentó para los pequeños "Carneros", cuando luego de aplausos para el receptor del equipo Carlos Francisco, éste fue sepultado con su camisa de juego marcada con el número 84.

Al final, los compañeritos de "Carlitos" despidieron a su amigo con la porra del equipo entre lágrimas y llanto.