Aurora Zepeda Rojas/Excélsior
Ante la reforma electoral que permite el recuento voto por voto, en el documento se añade: "Existe una alta posibilidad de que se tenga que recontar un alto número de casillas, retardando los cómputos distritales y comprometiendo la producción de resultados oficiales a su debido tiempo. Con un alto número de casillas para recontar, el tiempo del cómputo pude extenderse hasta 50 horas, más el cómputo normal, de manera que la operación puede durar hasta tres días".
México, D.F. (Excélsior).- En la elección de 2006, más de la mitad de las actas electorales presentaron errores porque hubo equivocaciones al momento de que los funcionarios de casilla las llenaron.

Elaborado por la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES, por sus siglas en inglés), el estudio "Aplicación de la reforma electoral 2007-2008 en México, desde una perspectiva internacional comparada" advierte que los nuevos criterios para contar votos de coaliciones y la posibilidad de recuento "voto por voto" en cómputos oficiales pueden convertirse en un dolor de cabeza para partidos, ciudadanos y el mismo IFE, ante la experiencia de las elecciones presidenciales de hace tres años.

Esta opinión la comparten la IFES y los partidos políticos, en ese análisis que la organización internacional llevó a cabo en 2006, por encargo del Instituto Federal Electoral (IFE).

Se apunta en el apartado Organización electoral: "Se calcula que 63 por ciento de las actas tiene errores; desde errores bastante sencillos hasta errores graves (cifras discordantes, por ejemplo)."

Ante la reforma electoral que permite el recuento voto por voto, en el documento se añade: "Existe una alta posibilidad de que se tenga que recontar un alto número de casillas, retardando los cómputos distritales y comprometiendo la producción de resultados oficiales a su debido tiempo. Con un alto número de casillas para recontar, el tiempo del cómputo pude extenderse hasta 50 horas, más el cómputo normal, de manera que la operación puede durar hasta tres días".

Tres son las causales para un nuevo escrutinio y cómputo de actas, de acuerdo con la ley: 1) cuando todos los votos de la casilla son para un solo partido; 2) cuando la diferencia entre primero y segundo lugares es más pequeña que la cantidad de votos nulos, y 3) cuando se encuentran "errores evidentes en el acta".

Los recuentos parciales o totales se realizarán, si es el caso, durante los cómputos distritales que se inician el miércoles posterior a la elección, y deben concluir a más tardar el siguiente domingo.

Para el representante del PAN ante el IFE, Roberto Gil, los recuentos pueden causar "debate sobre si hay o no supuesto de procedencia de apertura de paquetes y ahí debemos estar preparados para dar certeza al proceso".

Rafael Hernández, representante del PRD, explica: "Esa fue nuestra demanda en 2006: `voto por voto, casilla por casilla'. Ya está en la ley y deberá cumplirse; es una novedad porque antes se alegó que no había posibilidad, ahora está expresamente ordenada por la ley".

No obstante su optimismo, admite que el recuento puede causar problemas: "Se está capacitando intensamente a los vocales y consejeros distritales para que puedan llevar a cabo esta tarea, porque éste es uno de los puntos que pueden ocasionar confusión debido a la novedad de la norma que apenas se pondrá en práctica."

Mientras PAN y PRD admiten la posibilidad de confusión, el PRI da la bienvenida a estos cambios que vinieron con la reforma.

"Si nos tardamos un poco más en contar los votos, pero todos quedan satisfechos, me parece bien. Si en este proceso la reforma nos da la posibilidad de profundizar en la transparencia y el escrutinio de votos, bienvenida".

El estudio de la IFES menciona que de las tres causales para el recuento, la segunda (diferencia entre primero y segundo lugares menor al número de votos nulos) puede obligar el recuento de aproximadamente diez por ciento de las actas, esto es, 14 mil documentos. Sin embargo, los errores evidentes pueden significar un número mayor de actas, dada la experiencia de 2006, cuando 63 por ciento de éstas presentó algún error.

Para el supuesto de una corta diferencia de votos entre primero y segundo lugares, menor al número de votos nulos, el conteo correcto de los sufragios para coaliciones será fundamental.

La reforma electoral estableció que los partidos coaligados no podrán compartir emblema en las boletas electorales. Si el ciudadano tacha los recuadros de los partidos coaligados, el voto es válido, lo que en elecciones anteriores significaba un voto anulado.

El ciudadano, por ejemplo, podrá votar por las coaliciones Salvemos a México o Primero México, tachando sólo el emblema de PT o Convergencia, en el primer caso, o de PRI o Partido Verde, en el segundo. También tiene la opción de poner una sola cruz que abarque los emblemas de los dos partidos coaligados o cruzar cada uno de los emblemas.

Pero si el elector se confunde y tacha el recuadro del PRD y de Convergencia, por ejemplo, el voto es nulo, ya que el sol azteca no está coaligado con Salvemos a México.

"Esta medida puede, de por sí, aumentar las posibilidades de error en el votante, así como los votos nulos", dice el documento de la IFES.

Sebastián Lerdo de Tejada, representante del PRI ante el IFE, asegura que "ese tipo de preocupaciones puede ser marginal y vamos a estar muy atentos".

Además, agrega, "existen los procedimientos legales para que, en caso de algún incumplimiento, se puedan corregir y yo le doy un voto de confianza a los ciudadanos que participan en el proceso electoral."

La confusión también puede alcanzar a los funcionarios de casilla, que deberán determinar qué votos con dos taches son válidos y cuáles nulos.

"No habrá confusión porque en muchas legislaciones locales existen las candidaturas comunes, inclusive en el ámbito federal hasta 1988, cuando un mismo candidato aparecía bajo distintos emblema de partido", opina el perredista Rafael Hernández, quien igual que el priista no mira problema en el conteo de votos de coaliciones.

El consejero Marco Baños, presidente de la Comisión de Organización y Capacitación Electoral, aseguró que el IFE tiene claro que una de las responsabilidades más delicadas de los funcionarios de casillas es el conteo de votos.

"Las nuevas reglas para contabilizar votos de coaliciones y sus candidatos han exigido que el IFE tenga especial cuidado en la capacitación y es un hecho que en la mesa de votación no se hará la separación de los votos por partido de coalición.

"En la mesa directiva de casilla, lo único que necesita el funcionario es un criterio muy claro para discernir entre los votos válidos y los nulos, sobre todo de coaliciones."

Será entonces en los consejos distritales donde se contarán, con un sistema especializado, los votos para coaliciones y se asignarán los sufragios para cada partido de la coalición, a efecto de saber si mantienen el registro para recibir financiamiento público y curules de representación proporcional.

Para tratar de reducir los errores en actas y evitar sesiones eternas de consejos distritales en el conteo oficial, el IFE tomó medidas que por primera vez se pondrán en práctica y deberán ser evaluadas.

El Consejo General aprobó, por ejemplo, la modificación de actas de escrutinio y cómpu-to, a fin de facilitar el llenado a los funcionarios de casilla. También se incluyó una "hoja de operaciones" en la que podrán hacer en "sucio" las sumas, restas, conteos y vaciados de cifras, antes de pasar los resultados definitivos al acta de escrutinio y cómputo.

Entre otras cosas, en esta hoja de operaciones se les hace hincapié en la necesidad de verificar que la suma de las boletas inutilizadas, votos nulos, candidatos no registrados y para partidos políticos o coaliciones coincida con el número de boletas recibidas antes de iniciar la votación. En la propia acta de escrutinio y cómputo se puso una leyenda con la misma recomendación.

En tanto, para las sesiones de cómputo distrital, el IFE aprobó que los recuentos parciales sigan el mismo procedimiento que los recuentos totales, en los que se pueden instalar cinco mesas diferentes con representantes de cada partido político y de la autoridad electoral para dividirse los paquetes y recontar voto por voto con mayor agilidad.

Lo anterior, explicó Marco Baños, porque se hizo un cálculo de tiempo para la apertura de un solo paquete y su recuento, lo que arrojó que se podría llevar 33 minutos en promedio por paquete para verificar los sufragios.