Redacción Vanguardia
Saltillo, Coah.- El estado de salud del comisario regional de la Policía Federal Preventiva José Luis Hernández Márquez, que el pasado sábado 10 fue baleado en las calles de la colonia Rancho de Peña, se reporta como estable.
Hernández Márquez, de 52 años de edad, recibió tres tiros en el cuerpo, aquella fatídica mañana del sábado, pero fueron 24 los impactos de bala al parecer calibre AR-15 Y 5.7x 28 los que traía el vehículo Dodge Stratus 2005, con placas GJC 8904 de Guanajuato, que manejaba el PFP.

Sin embargo agentes del Ministerio Público de la PGJE y peritos, que acudieron al bulevar Jesús del Valle, cerca del cruce con Nazario Ortiz Garza, en la colonia Rancho de Peña, donde fue la balacera, sólo encontraron dos casquillos de un arma calibre 5.7X28, mejor conocido como "matapolicías".

El comando armado que disparó más de 20 veces al auto del comisario regional de la PFP no logró quitarle la vida, sin embargo los tres tiros que recibió en pierna, glúteo y pecho, originaron que Márquez Hernández fuera trasladado de urgencia al Hospital Christus Muguerza por paramédicos de la Cruz Roja, donde fue intervenido de inmediato.

Desde aquella mañana, elementos de la AFI, PFP y Policía Estatal se encargaron de resguardar el sanatorio a fin de evitar cualquier incidente que pusiera en peligro al recién nombrado comisario regional.

Y aunque durante el sábado y domingo la seguridad que se tenía fuera del nosocomio era de al menos 25 elementos de las diversas corporaciones, este se redujo en número, mas no en áreas de acceso que se tiene para ver al PFP.

Donde cada uno de los familiares o amigos que buscan visitar a Hernández Márquez son revisados detenidamente por los elementos a fin de que ocurra algún atentado en contra de su persona.

Dicha medida fue autorizada por el director general del sanatorio, Alejandro Franco Rivera, quien afirmó que aun y cuando en un inicio se revisaba los vehículos que se acercaban a la clínica se optó por que personal del hospital hiciera dicha exploración.