Lima.- Sesenta campesinos desaparecidos en la sierra del Perú, podrían haber sido víctimas de la banda que secuestraba a personas para extraer tejidos de su organismo y venderlos al extranjero, y que fue detenida recientemente por la Policía, informó hoy la prensa local.

"Es un tema delicado por lo que esto representa... ¿Cómo pueden existir personas que se dediquen a descuartizar a seres con la única finalidad de obtener dinero de la grasa humana? -A qué niveles estamos llegando!", expresó el ministro del Interior, Octavio Salazar, al diario limeño "Correo".
Lima.- Sesenta campesinos desaparecidos en la sierra del Perú, podrían haber sido víctimas de la banda que secuestraba a personas para extraer tejidos de su organismo y venderlos al extranjero, y que fue detenida recientemente por la Policía, informó hoy la prensa local.

"Es un tema delicado por lo que esto representa... ¿Cómo pueden existir personas que se dediquen a descuartizar a seres con la única finalidad de obtener dinero de la grasa humana? -A qué niveles estamos llegando!", expresó el ministro del Interior, Octavio Salazar, al diario limeño "Correo".

Cuatro miembros de la banda "Los Pishtacos", vocablo que según la tradición andina hace referencia a un demonio que mata para robar la grasa de sus víctimas, fueron deenidos por las autoridades después de seguirles el rastro desde inicios de noviembre.

La intervención de una encomienda en una empresa de transporte interprovincial en Lima fue la pista para iniciar las investigaciones. La Policía encontró en el lugar un paquete con grasa humana procedente de la sierra del país y capturó a dos miembros de "Los Pishtacos" que señalaron que su base de operaciones estaba en el departamento de Huánuco, en la zona central del país.

El seguimiento de la Policía la llevó a capturar a dos presuntos delincuentes, pero otros siete cómplices continúan aún prófugos. Las autoridades confirmaron que esta banda al parecer opera desde hace varios años y podría ser la responsable de la desaparación de agricultores de poblados de Huánuco y Pasco, incluidos aparentemente niños.

La grasa de las víctimas podría haber sido vendida por miles de dólares a empresas dedicadas a la elaboración de artículos de belleza, de procedencia supuestamente alemana. Versiones de las autoridades no descartan que esta banda también esté involucrada en tráfico de órganos.

Médicos citados por el diario "El Comercio" consideran "muy novelesco" que se de un uso comercial a la grasa humana, aunque indicaron que esta y la grasa del cerdo eran parecidas y podrían usarse en la fabricación de jabones.