‘8 años en 8 minutos’, reconciliar con el pasado a través del arte

Artes
/ 13 octubre 2021

La exposición, realizada por la gestora cultural y artista, muestra el viaje de la maternidad a través de fotografías intervenidas con ayuda de su hijo de 8 años

La figura de la mujer tiene una presencia fundamental en el ámbito de la cultura y el arte, ya sea como autora, portavoz o musa de muchas inspiraciones. Sin embargo, la imagen de la mujer en su faceta materna, no solo provee de sustento y cuidados esenciales, sino que trasmite un cúmulo de elementos culturales, costumbres y creencias. Es a través de estas experiencias que Talia Barredo G., gestora cultural, curadora y artista, ha creado “8 años en 8 minutos”, una serie de experiencias y ejercicios visuales que muestran la sincronía y diacronía de la maternidad.

La exposición será inaugurada este jueves a las 21:00 horas en la Taberna El Cerdo de Babel, y será acompañada de otra muestra gráfica titulada “En Medio del Proceso” de Ambar Kappes Vargas, una idea de una artista y una madre sobre lo que es ser realista en un mundo irreal. “Tenía siete años de no hacer una producción propia, y Ambar más o menos siete u ocho años, y la razón fue que ambas nos convertimos en mamás (...) Encontramos cierta afinidad en nuestras circunstancias, las dos somos artistas y tenemos estudios en arte -ella hace pintura y mi casa es la fotografía- y sabíamos que el convertirnos en madres nos había alejado de ese lado artístico, pero queríamos regresar y retomar esa parte de nuestras vidas”, cuenta Talia.

Barredo relata que hace aproximadamente un año, Ambar y ella solicitaron el espacio de la Taberna El Cerdo de Babel para impulsarse mutuamente, y aunque originalmente la exposición sería solo de Kappes, terminaron uniéndose para conformar ambas exposiciones dedicadas al viaje de la maternidad. “Me dijeron que se tenían que intervenir los dos pisos, y Ambar me comentó que como tenía muchos años sin producir, iba muy lento, así que fue una forma de obligarme”, agregó la también directora de la agencia de arte Liquen.

A través de “8 años y 8 minutos”, Talia se reconcilia con el pasado, específicamente con un trabajo fotográfico que había realizado hace 10 o 12 años, muchas de las cuales nunca mostró en Saltillo. “Me encontré con una caja de pruebas de impresión de todas estas serie que había realizado en diferentes viajes, parece que incluso la estaba negando hasta ese momento”, agregó la artista.

Entre estas fotografías hay escenas del espacio urbano de Ucrania, Francia, Suiza y México, algo que Talia disfrutaba mucho antes de convertirse en madre. “A través de este viaje de la maternidad empiezo a tomar conciencia de lo que me interesa ahora es explorar mi espacio personal, esta serie es como una reconciliación con estos viajes y esa época a través de la intervención en donde ahora mi hijo pudo verse involucrado”, comentó la curadora.

Barredo recalcó que para ella “8 años y 8 minutos” fue un ejercicio para soltar, un proceso en el que el pasado y el presente convergen a través de fotografías intervenidas por plantas secas o en proceso de secado, hilos, dinosaurios de plástico y tintas de colores. “Fue fascinante cuando me hijo me vio trabajar sobre esas fotografías y se acercó a preguntarme sobre esos momentos, le empecé a platicar sobre esos viajes y lo que habían significado para mí (...) Me dijo: ¿Y yo te puedo ayudar? Y dije: Claro, si la maternidad digamos que me separo de manera muy consciente de la producción personal, ahora la maternidad me está llevando también a la conciliación con las imágenes viejas”, señaló Talia.

A través de estas exposiciones, observaremos las distintas formas en que ambas artistas se relacionan con la maternidad, sea de manera directa o indirecta, mientras Barredo emplea fotografías y otros elementos, Ambar presentará retratos al carboncillo sobre lienzo, crudos y abiertos para convertirse en pinturas al óleo. “8 años se me han ido volando, y ahora este proceso en compañía de mi hijo ha cambiado la forma en que trabajo, antes mi razón para crear eran búsquedas muy personales, y ahora tratan de ser o de tener razón a través de la mirada de un niño de 8 años, en este rollo de entender los procesos creativos con mucha más libertad”, puntualizó Talia en entrevista con VANGUARDIA.