Mitchell, mundialmente conocida por su intensa interpretación de Juliet Burke en "Perdidos", deja ver en una entrevista que es una caja de sorpresas.
Londres, Inglaterra.- La actriz estadounidense Elizabeth Mitchell decidió aceptar el papel protagonista del "remake" de "V" porque con él podría cumplir su sueño de ser como Han Solo y formar parte de un "thriller" intelectual de los que requieren comer palomitas.

Mitchell, mundialmente conocida por su intensa interpretación de Juliet Burke en "Perdidos", deja ver en una entrevista en Londres con medios europeos que es una caja de sorpresas.

Su aspecto delicado y sus modales exquisitos contienen a una mujer contundente e irónica capaz de reconocer que era una marginada en el instituto, que tuvo que dejar a un lado su bis cómica para demostrar su gravedad dramática, que le aterraba interpretar a un personaje protagonista y que está casada con un hombre que apenas tiene cinco años de edad mental.

Después de su paso por "Perdidos", una serie que creó un "pequeño mundo intelectual que ha pasado a formar parte de la cultura popular", a Mitchell le llegó la oportunidad de liderar "V".

Dos cosas convencieron a la actriz de que debía dejar a un lado el pánico escénico del protagonismo -siempre ha sido una intérprete de papeles secundarios- y poner cara a la resistencia terrícola contra los visitantes.

La primera es que al fin podría ser una activa luchadora de ciencia ficción como Han Solo y la segunda que, como le subrayó una amiga, tanto la protagonista como la antagonista de la serie son mujeres.

Para crear a Erica Evans, personaje principal de "V", Mitchell no sólo hubo de luchar consigo misma, tuvo que hacerla "de carne y hueso" y estar a la altura de la intimidadora Anna, la jefa de los visitantes interpretada por la brasileña Morena Baccarin.

"(Erica) se está convirtiendo en una mujer más ofensiva que defensiva, lo que es estupendo porque el personaje de Anna es tan increíblemente fuerte que me encanta la idea de ser alguien igualmente robusto como para plantarle cara", indica.

Conforme avanza la primera temporada de la serie, Erica deja la ingenuidad y la defensa y adquiere un papel más duro y activo, "más prometedor".

Sin embargo, se le sigue antojando ridículo que una banda de súper hombres escuchen y sigan a una mujer que parece tan pequeña a su lado.

La acción aumentará en la segunda temporada, que comenzará a rodarse en otoño y en la que la actriz promete seguir en la senda de su admirado Han Solo.

"Es el primer año, ya sabes. Están encontrando su camino y algunas cosas funcionan de forma brillante y otras no, y aprendemos de eso y seguimos adelante para hacer una serie mejor", afirma.

Por supuesto, Mitchell no puede concluir la entrevista sin hablar de "Perdidos". Le gustó el desenlace, sobre todo que su personaje estuviera junto a Sawyer, aunque si de ella hubiera dependido habría tenido "algo loco" con Ben.

"Pensé que era halagador terminar con Sawyer porque, ¡uau! Es como si a los 16 años me hubieras dicho que sería alguien que podría acabar con un tipo así. Yo hubiera dicho, sí, claro. Así que de alguna manera lo siento como un triunfo para los marginados del mundo", sostiene.

Y es que Mitchell afirma que ella se sintió marginada en el instituto. La experiencia fue dura, pero es algo que, asegura, ha revertido en cosas estupendas en su vida posterior.

Su mensaje es que, aunque se sufran unos años por un acné horrible o por parecer una lechuza, la vida depara cosas maravillosas. El secreto, caminar "sin prestar demasiada atención a lo que te desgarra".