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Islamabad/Colombo, 3 mar (dpa) - Siete policías murieron y seis jugadores resultaron heridos en un atentado terrorista contra el equipo de cricket de Sri Lanka perpetrado en la ciudad paquistaní de Lahore.
El ataque ocurrió a unos centenares de metros del estadio Gaddafi, donde este martes los equipos de Sri Lanka y Pakistán debían disputar el tercer duelo de un encuentro de cinco jornadas. Alrededor de una docena de hombres armados atacaron el convoy de la selección ceilanesa.

Los atacantes consiguieron huir tras apoderarse de un vehículo privado y abandonar en el lugar sus mochilas con granadas de mano, munición y un lanzagranadas.

Un reportero de la televisión local, Aiman Mufti, que fue testigo directo del atentado, contó que cuatro atacantes intentaron parar el autobús de la selección nacional ceilanesa, pero que el conductor logró alejarse y alcanzar el estadio, desde donde los jugadores fueron trasladados en helicóptero a un lugar seguro. El partido de crícket fue cancelado.

"Teniendo en cuenta la manera en la que (los atacantes) estaban llevando a cabo los disparos, es un milagro que los jugadores ceilaneses sobrevivieran", añadió Mufti.

La televisión paquistaní mostró imágenes de cuatro atacantes cargados con mochilas que disparaban contra la policía con fusiles de asalto en acciones similares a las de comandos militares. Asimismo, se pudo ver cómo uno de los atacantes se acercaba a un policía de tránsito herido para rematarlo.

El administrador civil de Lahore, Khusro Pervez, señaló que siete policías resultaron muertos. El jefe de la policía local, Haji Habibur Rehman, indicó por su parte que el ataque fue llevado a cabo por doce hombres armados.

Por su parte, un portavoz del Alto Comisionado de Sri Lanka en Pakistán dijo que seis jugadores y un entrenador asistente del equipo resultaron heridos. Dos jugadores, Thilan Samaraweera y Tharanga Pranavithan, fueron llevados al hospital, añadió. El primero fue alcanzado por una bala en la cadera y el segundo sufrió una "herida superficial" en el pecho. Los demás afectados sufrieron daños menores.

Por otro lado, el canal de noticias en inglés "Dawn News" informó de que las autoridades paquistaníes detuvieron a cuatro sospechosos de haber perpetrado el ataque. Las informaciones, sin embargo, no han sido hasta ahora confirmadas oficialmente.

Por su parte, el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapakse, condenó el atentado durante una visita en Nepal. Los jugadores viajaron a Pakistán como "embajadores de la buena voluntad", señaló Rajapakse, que calificó también lo acontecido como un "cobarde ataque terrorista". La televisión nepalesa informó además que la comitiva de Rajapakse adelantará su regreso a Sri Lanka a la tarde de hoy martes, un día antes de lo previsto.

El portavoz del Ejército de Sri Lanka, Udaya Nanayakkara, indicó además desde Colombo que no hay indicios de que los rebeldes tamiles de la organización Tigres para la Liberación de Tamil Eelam (LTTE) estén involucrados en el ataque.

El gobernador de la provincia de Punjab, a la que pertenece Lahore, señaló por su parte que la policía está llevando a cabo operativos en el área para detener a todos los culpables. "Hemos cercado el área", dijo Salman Taseer. "Los capturaremos o lo abatiremos", añadió.

Tanto el presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, como el primer ministro, Yousuf Raza Gilani, condenaron el ataque. Zardari pidió además a las autoridades que "investiguen inmediatamente el incidente".

Por el momento se desconocen las razones del ataque. En el pasado, insurgentes islamistas realizaron varios atentados en Lahore, pero la ciudad es considerada más segura que localidades de la zona fronteriza con Afganistán.

Mientras tanto, desde la capital de Sri Lanka, Colombo, los principales partidos de la oposición criticaron la decisión gubernamental de enviar a los jugadores a la gira en Pakistán, cuando otros países, incluso Australia, se habían negado a hacerlo debido a la precaria situación de la seguridad en el país.

El ex capitán de la selección nacional Arjuna Ranatunga, que es diputado del partido gobernante, defendió la decisión del gobierno y alegó que cuando Sri Lanka celebró la Copa Mundial en 1996 algunos países se negaron a jugar en el país por motivos de seguridad, pero dijo que Pakistán e India enviaron sus equipos en muestra de solidaridad.

El cricket es el deporte nacional paquistaní y tiene un alto valor simbólico en el sur de Asia, comparable al del fútbol en un país europeo.