Universal
Roma, Itlaia.- El ex presidente Vicente Fox, quien llegó ayer a esta ciudad para participar en la reunión del Comité Ejecutivo y de Líderes de la Internacional Demócrata de Centro, se negó a comentar personalmente sobre los gastos efectuados en la remodelación de su rancho en Guanajuato.
Tampoco quiso contestar las fuertes declaraciones de Lino Korrodi, su antiguo operador financiero, quien lo llamó descarado y cínico.

Fox viaja con su esposa Marta Sahagún y con el dirigente nacional panista, Manuel Espino, quienes se hospedan en uno de los hoteles más lujosos de Roma y aun de Europa, el Westin Excelsior, donde se llevará a cabo la reunión.

Desde su habitación, un malhumorado Fox dijo al teléfono que no iba a contestar y ante la insistencia guardó silencio. Le tomaron intempestivamente el auricular:

"El presidente no va a dar entrevistas", dijo una destemplada Marta Sahagún, quien tampoco aceptó dar declaraciones, y colgó.

Poco antes, cuando entraba al hotel, Fox dijo que no hablaría y que ya estaba circulando un boletín de prensa. "Es lo único que tengo que decir", expresó, mientras se perdía en la recepción. Conocido también como el "magnífico palacio blanco de la Via Veneto", el Hotel Westin Excelsior es calificado por sus mismos empleados como "suntuoso" y presumen que hace poco se hizo una inversión de 7 millones de euros para remodelar cada una de sus 36 suites y sus 287 habitaciones.

Una noche en este hotel, que Federico Fellini inmortalizó con su película "La Dolce Vita", cuesta en promedio 800 euros si se toma una habitación doble, es decir, alrededor de 12 mil pesos. Además, cuenta con la suite más grande del Viejo Continente.