México, D.F..- El escritor chileno Pablo Simonetti colabora en la elaboración de un guión para llevar al cine su última novela, "La razón de los amantes", que presentó hoy en México.
"Hay una persona interesada en hacer el guión de esta novela, y me ha pedido que yo sea su coguionista, con la intención de alimentar la descripción de los personajes y conservar el alma de la novela", explicó a Efe el también autor de "Madre que estás en los cielos", de la que llevan quince ediciones.

El chileno Luis Emilio Guzmán, autor también del guión de "Paraíso B", es el impulsor del proyecto, del que todavía no hay más detalles.

"A mí no me interesa mucho escribir guiones. El arte de la descripción en la novela para mí es uno de mis placeres y con los guiones en general se pierde", explicó Simonetti.

En su opinión, con el cine "también se pierde la posibilidad de entrar en la psicología de los pensamientos del personaje".

A pesar de ello reconoció que el cine le fascina.

"Lo que haría si trabajara en el mundo del cine sería ser el director de un guión escrito por mí", aseguró, aunque lamentó que como en el proceso de realizar una película interviene tanta gente finalmente el grado de control que se puede tener sobre el producto final "es relativo", lo que no ocurre en las novelas.

El escritor, nacido en 1961, estudió ingeniería civil y se especializó en industrial en Estados Unidos, obtuvo una maestría y trabajó en la empresa privada antes de dedicarse de lleno a la literatura.

"La razón de los amantes" trata de un triángulo amoroso, y es que, según Simonetti, "los matrimonios tienen que enfrentar siempre la fantasía de un tercero".

Explicó que el tercero se entiende como una presencia que no solamente representa una posibilidad de futuro, sino también de transformarnos en otro.

"La insatisfacción frente a la vida, frente a los problemas que pueda tener la pareja, termina siempre representándose psicológicamente como un tercero", aseveró.

Aclaró que él no está diciendo que haya que buscarse un amante para encontrar una nueva identidad, pero que en ocasiones es inevitable.

"Ahora las parejas jóvenes viven una polaridad, ya que por una parte queremos más económicamente, socialmente hablando, y más sexualmente, pero al mismo tiempo eso nos provoca ansiedad y temor", afirmó.

"En la pareja buscamos el refugio, la calidez y el saber lo que va a pasar en el siguiente paso y al mismo tiempo al buscar eso terminamos por matar la zona de renovación de la propia pareja, que es un lugar que nunca debiera estar sujeto a rigidez", señaló Simonetti.

Por todo ello, justificó que hoy día las parejas duren menos que antes, además de que en la actualidad "hay un nuevo acuerdo social frente a la intimidad y es cada vez menos restrictivo".

"Nadie nos juzga por nuestra vida privada", afirmó el autor, quien es abiertamente gay, y aseguró que aunque el juicio puede quedar, ya no conlleva "ostracismo social ni pérdida de dignidad", como pasaba hace treinta años.

El escritor recordó incluso que "hasta hace cinco años en Chile era delito ser homosexual".

"La aprobación social actual no viene de la mano de nuestro mundo privado, es decir, si estamos casados, solteros, divorciados, si somos gay o si tienes tres novias al mismo tiempo nadie necesariamente nos juzga, y eso ha hecho que el matrimonio ya no tenga esa frontera tan firme que era el reconocimiento social", concluyó.