LA JORNADA
Culiacán, Sinaloa.- Sinaloa -en especial Culiacán y Navolato- constituye para el gobierno federal una "gema" en la lucha contra el narcotráfico, ya que se busca cercar a los grupos de sicarios y operadores de los grupos más importantes en la zona, señalaron integrantes de órganos de inteligencia que laboran en la entidad.
Según las fuentes consultadas, la estrategia militar diseñada por el gobierno federal ha sido envolvente del sur al norte del país, y luego hacia "la cuna" de casi todos los narcotraficantes "pesados".

Para los funcionarios entrevistados, "en este momento se vive un silente control militar del territorio sinaloense, y en ese contexto el cierre de El mercadito constituye el cercenamiento del brazo que abastecía de recursos a los grupos de sicarios que bajan de la sierra a cambiar sus dólares por pesos".

Los entrevistados, miembros de órganos de inteligencia federal que actúan en esta entidad desde el pasado martes, cuando se anunció la puesta en marcha del Operativo Conjunto Culiacán-Navolato, indicaron que las acciones gubernamentales reportan el aseguramiento de 14 mil 500 dólares a cinco vendedores de divisas en Culiacán; mientras en Navolato, tras la realización de seis cateos, se han incautado armas, cartuchos y cinco vehículos blindados; además se obtuvo información importante sobre los grupos de los hermanos Beltrán Leyva, Ismael El Mayo Zambada y Joaquín El Chapo Guzmán.

De acuerdo con la información obtenida, los datos que han sido cruzados entre los cuerpos de inteligencia refieren que familiares de líderes han abandonado la entidad y se han movilizado a Colima, Nayarit y Jalisco, entidades que son consideradas santuarios, como lo era Morelos hasta hace un año.

En apariencia, agregaron, disminuyeron los desplazamientos militares, pero aunque algunas unidades patrullan, la estrategia gubernamental se ha modificado hacia un despliegue de células de inteligencia en el día, de presencia formal por las noches y rastreo de comunicaciones de integrantes de la delincuencia organizada entre Culiacán, Navolato, Ahome, Guasave y Mazatlán, considerados los principales centros de operación de los hermanos Beltrán Leyva, El Chapo y El Mayo.

Por otra parte, el alcalde de Culiacán, Jesús Vizcarra Calderón, anunció que para evitar hechos de violencia y favorecer resultados positivos en la lucha contra la incidencia criminal, los bares y expendios de cerveza reducirán su horario de venta dos horas, por lo que cerrarán a las dos de la mañana, y no a las cuatro, como se había autorizado.

El miércoles personal militar y agentes del Ministerio Público Federal intervinieron 26 centros cambiarios en la llamada zona de El mercadito y detuvieron a cinco vendedores de dólares.

Este jueves, el abogado Isaac Pablo Alvarado, representante legal de seis propietarios de centros cambiarios, afirmó en conferencia de prensa que "el Ejército incurrió en abusos al cerrar los centros de cambio", y aseveró: "no hay recursos de procedencia ilícita en los negocios que estoy representando (...) y si el gobierno federal tiene pruebas de que se lava dinero, pues que proceda, pero podemos asegurar que no es el caso".

Informó que tramitó seis peticiones de amparo de igual número de negociaciones ante los juzgados primero, segundo ytercero de distrito, con sede en esta cabecera municipal, por la supuesta comisión de actos arbitrarios del Ministerio Público Federal y del Ejército, que mantienen asegurados los centros cambiarios.

Añadió que la PGR, la Secretaría de Hacienda y la Policía Fiscal deben indagar si estas casas de cambio operan legalmente y con recursos ilícitos, no la Secretaría de la Defensa Nacional.

Por la noche trascendió que efectivos militares destruyeron 23 antenas que servían de red de intercomunicación entre grupos de narcotraficantes en la zona centro de Sinaloa.

Las antenas estaban en el cerro La Chiva, que se localiza en la comunidad El Limón de Los Ramos, al norte de Culiacán.

Fuentes federales revelaron que la novena Zona Militar informará en las próximas horas de los primeros resultados del combate al hampa en esta entidad, donde en los últimas dos semanas fueron ejecutadas más de 40 personas y en las últimas 36 horas no se ha reportado ningún homicidio relacionado con delincuencia organizada.

En ese contexto, informes militares refieren que además de la destrucción de las 23 antenas se decomisaron más de 90 kilogramos de mariguana, 5 millones 542 mil pesos, 370 mil dólares y 895 euros, en varios operativos; además han sido detenidas en diferentes acciones ocho personas.

"Si hace falta", se enviarán más militares a Culiacán y Navolato

El operativo Culiacán-Navolato -que comenzó esta semana con la participación de más de 2 mil elementos del Ejército y casi mil de la Armada- constituye la segunda operación en importancia en lo que va del año en contra del crimen organizado, sostuvieron fuentes militares, y agregaron que el objetivo es "hacer presencia y contener" los altos niveles de violencia alcanzados en días recientes y garantizar que la población no se vea afectada por enfrentamientos entre bandas criminales rivales.

Tenemos claro, añadieron los informantes, que existe una lucha entre dos grupos de narcotraficantes que se pelean la plaza, pero no podemos dejar de actuar y, si hace falta enviar más militares para inhibir las acciones del crimen organizado, así se hará.

Sostuvieron que el objetivo principal del operativo no es ubicar y detener a los principales líderes del crimen organizado radicados en Sinaloa, sino recuperar para la sociedad los espacios arrebatados por el hampa.

Explicaron que si bien al iniciar este sexenio se pusieron en marcha operativos anticrimen en Tijuana, Michoacán, Guerrero, Chihuahua y Tijuana, Baja California, en la actualidad los esfuerzos federales con el envío de tropas del Ejército, la Armada y agentes federales de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Procuraduría General de la República se han centrado primordialmente en Ciudad Juárez, y en segunda instancia en las ciudades sinaloenses de Culiacán y Navolato.

De acuerdo con las fuentes, si bien el número de militares que se han enviado a Ciudad Juárez, Chihuahua -en marzo pasado-, y a Sinaloa son similares -casi 2 mil-, la diferencia radica en que a la primera localidad el grueso pertenecía a las fuerzas especiales y al cuerpo de fusileros paracaidistas, mientras a Sinaloa fueron enviados soldados de regimientos de caballería desplegados en el estado de México y Puebla.

En ambos casos, los operativos reforzaron acciones implementadas desde el año pasado que no tuvieron en una primera etapa los resultados esperados.

Los funcionarios consultados reiteraron que el gobierno federal tiene en claro -y así quedó establecido en la reunión del gabinete de seguridad que se reunió el pasado martes en la ciudad de Culiacán- que el aumento sustancial de la violencia obedece a la lucha entre los grupos criminales que encabezan los hermanos Beltrán Leyva, por un lado, y por el otro Ismael El Mayo Zambada y Joaquín El Chapo Guzmán Loera, por el control de esa plaza.

El gobierno, sostuvieron, no puede mantenerse al margen, aunque la mayoría de los muertos sean producto de esa lucha entre delincuentes, porque tiene la obligación de garantizar el orden y la seguridad de la ciudadanía.

El éxito del operativo dependerá, aseguraron, de la capacidad de las dependencias para obtener información y generar inteligencia sobre los grupos criminales, porque existe pleno entendimiento para "compartir lo que haya que compartir" y que "conozca la información quien deba conocerla".

También es necesario garantizar que no haya filtraciones de información que afecten las operaciones, afirmaron.