Redacción
otro año sin nada Todo parece indicar que Bucaneros seguirá con sus campañas mediocres dentro de la Conferencia Nacional
El año pasado fue para el olivido en Tampa Bay, apenas ganaron cuatro partidos y terminaron en el fondo de esta división y sólo un resurgimiento de su defensiva podría no hacerlos pasar otra bochornosa temporada para este 2007.

El mayor problema de su defensiva es que algunos jugadores ya superan los 30 años, por lo que por primera vez en la historia del equipo seleccionaron un defensivo en cada una de las rondas del Draft.

En la posición de quarterback todo parece indicar que Jon Gruden optará por la experiencia de Jeff García, de 37 años, que llega después de un gran año con las Aguilas. El éxito de los corredores Carnell Williams y Michael Pittman dependerá de la línea frontal, la cual no tiene experiencia a pesar de la llegada de Luke Pettigout, de los Gigantes.

Para ayudar en el ataque aéreo firmaron al ala cerrada Jeramy Stevens, ex de Seattle.

El coordinador defensivo Monte Kiffin debe trabajar horas extras con sus jugadores jóvenes, ya que la campaña pasada finalizaron con sólo 25 capturas de mariscal de campo, lo que los ubicó en la posición 30 en ese departamento.

La salida del ala defensiva Simeon Rice también se verá reflejada en la poca presión sobre los quarterbacks rivales.

Con un equipo con muchos jóvenes los aficionados de los Bucaneros deben tener paciencia para que puedan volver a ver a su equipo peleando por los primeros lugares de la conferencia.

Después de ganar el Super Bowl en 2002, los Bucaneros sufrirán su cuarta ausencia en playoffs en las últimas cinco campañas.


El ataque Jeff García

Su veteranía es necesaria en un ataque que fracasó por completo la temporada pasada.

La defensa Ronde Barber

Es un jugador completo y versátil. Con un talento innato para provocar regresos y convertirlos en anotaciones.

El cerebro Jon Gruden

El entrenador ha puesto toda su confianza en las contrataciones hechas para esta temporada.

la promesa Gaines Adams

Viene a a puntalar la línea defensiva y tomar el relevo de los jugadores veteranos.