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La falsificación de billetes en México no representa un problema grave para el país, dado que las imitaciones son de muy baja calidad y "bastante malas", afirmó el gerente de la Fábrica de Billetes del Banxico, Enrique Guarner Lans.
El funcionario resaltó que aunque en el pasado se observaron en México algunos "ataques organizados", la mayoría de quienes se dedican a falsificar billetes son eventuales y los imprimen en computadoras de escritorio.

En el marco de un seminario sobre Seguridad de la Circulación Monetaria, organizado por el Banco de México (Banxico) y la Procuraduría General de la República (PGR), adelantó que hasta 2011 concluirá la emisión de la nueva familia de billetes en todas sus denominaciones con nuevas medidas de seguridad.

Precisó que en septiembre próximo saladrá a la circulación el nuevo billete de 200 pesos, en 2010, el de 100 y en 2011, se emitirá la nueva pieza con denominación de 500 pesos.

No obstante, aclaró que la emisión de la nueva familia de billetes dependerá de la existencia de inventarios y de la demanda por parte del público.

En ese sentido, insistió en que el costo de la emisión de billetes con mejores características de seguridad es muy competitivo, pues se ubica por debajo de un peso por pieza.

Guarner Lans precisó que entre las características de seguridad está impresa una marca de agua, con una figura que cambia de color a contraluz y que es imposible de falsificar.

En ese sentido, subrayó que la falsificación de billetes en México es de muy baja calidad y en la mayoría de las veces, son impresos en máquinas de inyección de tinta.

Recordó que para cerciorarse de la autenticidad de los billetes se deben seguir tres pasos: ver el billete, tocar su textura y girarlo para constatar el cambio de color de la marca de agua.

Los nuevo billetes comenzaron a circular en noviembre de 2006 en la denominación de 50 pesos, en agosto de 2007 se emitió el de 20 pesos y en marzo pasado, el de 1000 pesos, pero éste último en papel algodón.