Lourdes de Koster, enviada / Vanguardia
Ciudad de México.- Los sistemas bancarios del país carecen de sistemas eficientes para investigar la procedencia de los depósitos, porque los sistemas de inspección y seguimiento son parciales, están "muy verdes", consideró Edward Monahan, director de la Unidad de de Práctica se Servicios de Asesoría de Ley de Secreto Bancario de Pricewaterhouse Coopers.
El especialista en sistemas de aplicación de la Ley Patriota en Estados Unidos, dijo que temas como el envío de remesas -que en los últimos años se ha duplicado y alcanza los 22 y 24 millones de dólares, no tienen severos sistemas de control, por lo que pueden ser origen de lavado de dinero.

"No hay un verdadero sistema de revisión de ingresos y no sólo en Estados Unidos, sino también e n México los esfuerzos para detectar este tipo de delitos son muy nuevos y por lo tanto no son perfectos".

Durante su participación en el Seminario de la SIP "Los Riesgos de Informar Sobre Lavado de Dinero y Narcotráfico", Monahan sostuvo que cada vez hay intentos mejor diseñados y estrategias jurídicas completas que buscar disfrazar la procedencia de recursos financieros a través de procedimientos legales.

Los retos claves para la banca en todas las transacciones que pueden ser lícitas están en la revisión de montos que superan los cinco mil dólares, un beneficiario, los montos supuestamente ilícitos superan los 25 mil dólares y no hay un sospechoso preciso.

Además hay lavadores que buscan realizar transferencias a países que no gozan de sistemas regulatorios desarrollados. Transacciones originadas en bancos/financieras "de fachada" ubicados en los llamados "paraísos fiscales".

Hay que reajustar el sistema financiero para "pescar" las actividades que son realmente sospechosas.