Los Angeles.- Más allá del eterno dilema de qué ponerse para los Oscar, hay una sola cosa importante en la mente de quienes conocen Hollywood esta semana: ¿podrá alguien sacar a la película "Slumdog Millionaire" de su al parecer inevitable camino a la gloria en la 81 entrega de los premios este domingo en Los Angeles?
Como la mayoría del arte verdadero, la película está llena de paradojas y contradicciones como la vida misma. "Slumdog Millionaire" es exótica, desafiante, local y a la vez global, deprimente pero también esperanzadora, accesible y artística, moderna y tradicional, romántica y cruel.

"Slumdog" debió superar tantos obstáculos como su héroe indio para lograr el éxito comercial y de la crítica que la llevó a conquistar complejos de cine en todo el mundo y a quedarse con casi todos los premios importantes del cine hasta el momento.

La película está basada en un libro del novelista y diplomático indio Vikas Swarup sobre un chico pobre indio que vive en un barrio humilde ("slum") y que quiere llegar a la final de un concurso de preguntas y respuestas. En las manos del director británico Danny Boyle y el guionista Simon Beaufoy, la historia se convirtió en una obra maestra moderna que trabaja a numerosos niveles con un "timing" impecable.

Aquellos que buscan un paralelismo político encuentran relación con el ascenso de Barack Obama, que pasó de ser un senador prácticamente desconocido al puesto de presidente de Estados Unidos, una prueba de que este es el momento para los hasta ahora ignorados.

Sin embargo, "Slumdog" realmente no tiene paralelo como la primera película de un país en desarrollo (el film del director británico fue rodado en India) que está cerca de arañar el premio principal en los Oscar. A pesar de que "The Curious Case of Benjamin Button" tiene más nominaciones, los analistas del Oscar creen que aún es probable que gane ya que se llevó la mayoría de los Golden Globe y varios otros premios.

Sin embargo, el mayor desafío para la película rodada en Bombay no es "The Curios Case of Benjamin Button", sino "Milk". Los votantes liberales de la Academia seguro se inclinarán por esta historia acerca del movimiento por los derechos de los gays. Sumado a que "Milk" es también una buena película, que su protagonista, Sean Penn, es uno de los favoritos para los Oscar y que a Hollywood le encantaría sentar una declaración acerca del matrimonio gay, tema en el tapete en Estados Unidos, "Milk" podría dar vuelta el tablero de los Oscar.

Curiosamente, "Benjamin Button" y otros importantes competidores probablemente ganen en las categorías de actuación en las que los votantes de la Academia ignoraron casi por completo al elenco de "Slumdog". Sin embargo, en la carrera por el premio a la mejor película, mejor director y mejor guión adaptado, habría que ser muy temerario para apostar en contra del film de Danny Boyle.

No queda claro qué repercusiones tendría para los involucrados en "Slumdog". Desde su exitosa "Trainspotting", Boyle es considerado un director visionario. Desafortunadamente, su sucesora fue el film de alto presupuesto "The Beach", con Leonardo DiCaprio, que no tuvo gran éxito.

Sin embargo, una victoria para "Slumdog" podría tener resonancias en el mundo del cine. A pesar de que algunos activistas indios denunciaron la película como "pornografía de la pobreza" para el extranjero, representa la resiliencia y las vibraciones de India. En última instancia, también podría representar un mensaje de esperanza en medio de la tristeza como el que popularizó Obama.

Un Oscar para "Slumdog" también podría reforzar la sensación de que Estados Unidos no puede monopolizar por mucho tiempo más la cultura global o el poder político.

Después de ocho años en los que Estados Unidos lanzó una guerra desastrosa en Irak, negó el calentamiento global y causó la peor crisis financiera en 70 años, quizá los Oscar, al igual que Obama, ayuden a redimir su imagen.