Excélsior
Wagoner, en conversación con reporteros en Washington, dijo que la quiebra "podría funcionar, pero también podría no funcionar".
Detroit, EU.- El presidente ejecutivo de General Motors, Rick Wagoner, dijo que la compañía sigue confiada en poder reestructurarse sin recurrir a la protección por bancarrota y advirtió que declararse en quiebra podría llevar a que la gerencia y la junta pierdan considerable control.

Wagoner, en conversación con reporteros en Washington, dijo que la quiebra "podría funcionar, pero también podría no funcionar".

El ejecutivo señaló que la quiebra está llena de riesgos, que incluyen el colapso potencial de los ingresos, y que el "99 por ciento" de los problemas de GM pueden ser resueltos sin acogerse a la protección por bancarrota. También indicó que la quiebra sería costosa y que el gobierno tendría que proveer la llamada financiación de deudor en posesión.

La automotriz negocia acuerdos con el sindicato United Auto Workers y con los tenedores de bonos que reducirían significativamente la cantidad de deuda y de efectivo que se gasta en servicios de salud. Wagoner señaló que estas negociaciones se resolverán pronto y aseguró que el gobierno podría ayudar para forjar un acuerdo "justo" para los tenedores de bonos.

Wagoner declinó dar una caracterización detallada de las negociaciones con estas partes, pero dijo que las conversaciones continúan y que se han intercambiado propuestas.

"Esto no es sólo póquer a dos manos" dijo, refiriéndose a las múltiples partes que negocian concesiones de la automotriz.

La empresa reconoció que se vería en serios problemas si sus proveedores europeos le exigen que pague por adelantado, aunque de momento no lo han hecho.

El gerente mundial de compras de la compañía, Bo Andersson, expresó: "Si (los proveedores europeos) nos pidieran dinero por adelantado, sería un desastre".

El presidente ejecutivo de General Motors dijo que el acuerdo de salud al que llegó su rival Ford con el sindicato Trabajadores Automotores Unidos (UAW) no funcionará para su firma.El ejecutivo afirmó que el convenio de Ford "no cumple con nuestras necesidades" y que la firma trabajaba con el UAW "para hacer algo diferente".

Bajos los términos de los rescates estatales, GM y Chrysler están forzadas a ofrecer salarios y beneficios más competitivos a sus trabajadores de fábricas en Estados Unidos, en comparación con los de empleados de Toyota y otras automotrices japonesas del país.

El convenio de Ford , ratificado el mes pasado, también reestructura la financiación de un fondo de cuidado de salud para los jubilados, algo que no han logrado ni GM ni Chrysler.

Ambas compañías llegaron a acuerdos provisionales sobre algunas cuestiones, pero no han publicado los detalles.

Frente a la caída en ventas, las firmas buscan ahorrar costos.

El ministro de Economía de Alemania, Karl-Theodor zu Guttenberg, dijo a última hora que General Motors parece dispuesta a ayudar a los europeos a salvar a su unidad Opel.

Guttenberg habló con periodistas luego de charlas en Washington con el presidente ejecutivo de GM, Rick Wagoner. Guttenberg se reunió con el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.

Guttenberg dijo que era esencial que GM encuentre un inversor privado. Un escenario posible podría involucrar que GM asuma una participación minoritaria en Opel.

Alemania está abierta a la posibilidad de ayudar a Opel, pero dijo que necesitaba estar segura de que ninguna parte de su apoyo estatal llegue a GM, que está buscando más ayuda de rescate del gobierno estadunidense para sobrevivir.