Johana Cárdenas Constanzo, de 15 años, fue encontrada con vida por unos buzos de la Marina que en realidad buscaban su cadáver
Una niña de 15 años que el pasado domingo cayó al mar desde unas rocas, en un pueblo del sur de Chile, fue encontrada este martes con vida en una caverna submarina a la que fue arrastrada por las olas, informa hoy la prensa local.

Johana Cárdenas Constanzo, de 15 años, fue encontrada con vida por unos buzos de la Marina que en realidad buscaban su cadáver.

"Habían pasado dos días, nosotros buscábamos un cadáver, fue impresionante cuando la vi de pie, parada al fondo de la caverna; le pregunté si era la niña que había caído al mar y me respondió que sí y me pidió ayuda" , dijo hoy a radio Cooperativa el sargento Tomás Jaramillo, el buzo que encontró a la menor.

"Soy creyente, creo que ha sido un milagro", añadió el sargento, que explicó que antes de encontrar a Johana él y sus compañeros habían explorado una vez la caverna, de unos 80 metros de longitud y no la habían visto.

La adolescente cayó tras resbalar mientras se fotografiaba con unas amigas en el sector de la caleta "El Soldado" , cercana al puerto de Talcahuano, a unos 530 kilómetros al sur de Santiago y su familia la dio por muerta, al punto que instaló una capilla ardiente y celebró oficios religiosos por el descanso de su alma.

Durante dos días, buzos de la Marina y mariscadores, familiares y amigos trabajaron en la búsqueda de la menor, sin mayor suerte, hasta que decidieron explorar la caverna.

La madre, de Johana, Marina Constanzo, dijo que en sueños su hija la llamaba y le decía que estaba viva, mientras el pololo (novio) de la joven, Manuel Rother, aseguró haber escuchado gritos que surgían de las profundidades mientras rastreaba las rocas y se lo indicó a los buzos.

"Nunca pensé que era verdad, en un momento creí que me estaba imaginando los gritos, pero después fui donde el salvavidas y le dije que se metieran (a la caverna) y ellos fueron" , relató.

La niña fue llevada a un hospital, donde se constató que sólo tenía algunas contusiones, principio de hipotermia y estaba deshidratada.

Por precaución, los médicos decidieron dejarla hospitalizada hasta hoy.

Según señaló el sargento Jaramillo, sacar a Johana de la caverna fue una operación extremadamente difícil, pues el acceso es una especie de embudo por donde el agua se desliza con una gran fuerza.

"Alguien pudo haber muerto" , comentó y descartó las versiones de prensa que lo señalan como el héroe de la historia.

"Aquí la única heroína es Johana, que sobrevivió en condiciones muy adversas" , dijo Jaramillo, que coincidió con la madre de la niña en que su salvación fue "un milagro muy grande".