Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah.- Desde enero de 1862 a octubre de 2007, más de 8 mil 547 trabajadores han perecido en las minas de carbón del mundo, algo en el que los adelantos tecnológicos no han podido evitar las tragedias que han enlutado a millones de familias como lo ocurrido en Pasta de Conchos, en la mina de Utah, Estados Unidos, o en la mina de oro en Sudáfrica donde permanecen atrapados hasta anoche más de 3 mil personas, con los que no se ha tenido contacto.
1)Utah: Explosión en mina de carbón Grandall Canyon

El 6 de agosto del 2007, seis mineros (tres mexicanos) quedaron atrapados en un túnel de carbón en una mina en Utah.

Los trabajos para recuperar los cuerpos de los mineros iniciarion de manera inmediata. Desde un principio se había establecido que las condiciones de la mina no eran completamente seguras para que se llevaran a cabo los rescates, pero se iniciaron, con la idea de rescatar a sus compañeros.

En las tareas de rescate, participaban cuerpos especializados y mineros colegas de los seis desaparecidos. Como parte es estas tareas, un par de cámaras de alta resolución fueron emplazadas en el sitio en perforaciones, y se ubicaron en diversas cavidades para que los rescatistas pudieran tener una vista vertical única de la mina.

El 18 de agosto, el responsable de la adminsitración federal de seguridad de minas señaló que se habían suspendido las operaciones de rescate del subsuelo, y no declaró cuando sería retomada la búsqueda.


2) Explosión en la mina de carbón Uliánovskaya, en Siberia, Rusia

El 19 de marzo del 2007, en la mina de carbón de Uliánovskaya se registró una explosión en una mina de carbón por la acumulación de gas metano, en la cual quedaron atrapados 199 mineros de los cuales 93 fueron rescatados, 106 quedaron sin vida. El humo, el gas acumulado y techos derrumbados entorpecieron los esfuerzos de rescate de los trabajadores. Según la administración de la región señaló que el accidente se produjo en una de las nuevas minas, que estaba dotada de materiales modernos.


3) Mina de carbón inundada en el este de China

El 17 de agosto del 2007, se produjo una inudación en una mina de carbón en China. Cuarenta días después, las autoridades abandonaron los esfuerzos de rescate para recuperar los cadáveres de 172 mineros que quedaron atrapados en la mina. Un comité de gobierno notificó que el nivel de agua permanecía en la mina de la empresa Huayuan Mining Co y que aún era peligroso entrar.

Un comité formado por varias agencias declaró que no existía manera de recuperar los cuerpos.


4) Explosión de Gas Metano en Sago Mine

El desastre de la mina de carbón Sago ocurrió el 2 de enero de 2006 en Tallmansville, Virginia del Oeste, Estados Unidos. 13 mineros quedaron atrapados durante casi dos días, en donde solo uno de ellos sobrevivió. Ha sido el peor desastre minero de los Estados Unidos desde 2001, cuando un accidente en Alabama dejó un saldo de 13 muertos; y el peor desastre en Virginia del Oeste desde 1968 cuando se perdieron 78 vidas. Se desconoce cuál fue el origen en la explosión.

Después de la explosión, hubo personal que intentó regresar al túnel para rescatar a los mineros. Recorrieron hasta 2 mil 743 metros dentro del túnel antes de que los monitores de la calidad del aire indicaran que había demasiado monóxido de carbono (CO).


5) Explosión de Gas Metano en Farmington Mine

El 20 de noviembre de 1968 hubo una explosión en la Mina No. 9, de la Mountaineer Coal Company, en Virginia del Oeste. Habían 99 mineros en la mina en ese momento, 78 de los cuales murieron.

Fuego en la mina, además de varias explosiones de alto y bajo impacto interfirieron el rescate y los esfuerzos de recuperación. La mina cerró su entrada el 30 de noviembre de 1968. Fue reabierta en septiembre de 1969 para buscar los restos y continuó hasta abril de 1978.

Las actividades de recuperación y las entradas a la mina fueron permanentemente cerradas en noviembre de 1978, dejando a 19 víctimas enterradas en la mina y dejando algunas zonas sin explorar. Debido a la condición inestable de la mina derivada de la primera explosión, los funcionarios que dirigían las operaciones consideraron que era inseguro continuar intentando la recuperación.