Londres, Inglaterra.- La casa Sotheby's de Londres anunció hoy la subasta, el próximo 4 de diciembre, de una de las dos únicas hojas manuscritas que se conservan de la partitura de la Sinfonía Concertante en mi bemol mayor de Mozart para violín, viola y orquesta.
Esa composición, que data en torno a 1779, no es sólo una de sus grandes obras, sino que se considera clave en la evolución del joven Mozart, ya que en ella el genio salzburgués alcanza el nivel de maestría musical en el que se cimenta su fama.

A pesar de su importancia, señaló Sotheby's, la familiaridad del mundo musical con esa composición se deriva exclusivamente de las partituras impresas, ya que el manuscrito original se cree que está perdido y sólo se conservan dos hojas adicionales que contienen dos cadencias.

La que ahora se subasta en la capital británica es la cadencia para el primer movimiento y su precio estimado oscila entre 70.000 y 100.000 libras (entre 140.000 y 200.000 dólares).

Lo que otorga un extraordinario valor al manuscrito autógrafo es sobre todo el hecho de que las cadencias se suelen improvisar, por lo que no es necesario que el compositor las anote.

En este caso concreto, sin embargo, dado que Mozart escribió su concierto para dos instrumentos, se ocupó de anotarlas por separado para evitar que el violín y la viola improvisasen cada uno por su cuenta y pudiesen entrar en conflicto.

"Para que el sonido de la viola se ajustase al brillo del violín (...), Mozart escribió la parte para aquélla en otra tonalidad como forma de compensarlo", afirmó Simon Maguire, experto del departamento de música de Sotheby's.

"Es como tener que pensar en dos tonalidades o lenguajes musicales al mismo tiempo, algo que Mozart logró mientras iba componiendo en su cabeza. Es todo un logro, se mire por donde se mire y, a juzgar por el manuscrito, algo que consiguió a un ritmo endiablado", agregó Maguire.

Aunque se menciona en la literatura sobre las composiciones que nos ha dejado Mozart, antes de salir a subasta, el manuscrito del compositor llevaba muchos años sin ser visto en público e incluso sin que los especialistas tuviesen acceso al mismo para estudiarlo.

El reverso del manuscrito de la cadencia contiene, también de la mano de Mozart, las notas para dos cuernos que corresponden a sendas obras todavía no identificadas de ese compositor. EFE