Universal
Cd. de México.- En una sola noche salió a relucir el talento oculto de actores, cantantes, periodistas, políticos, arquitectos, cineastas, escritores, deportistas, banqueros y demás. Una divertida idea los tentó a probar suerte en el dibujo, campo que en algunos se lucieron y, en otros casos, se hizo evidente que no es el suyo.
El entregar una verdadera obra de arte no era requerimiento obligatorio, pero sí lo era el plasmar la experiencia con la lectura, mostrar mediante dibujos aquellos libros que habían marcado su vida.

El objetivo fue reunir fondos para la Asociación Mexicana para el Fomento del Libro Infantil y Juvenil A. C. (IBBY México) y para los damnificados de Tabasco y Chiapas, mediante la subasta de las obras. A esta velada, con sede en el Club de Industriales, asistieron empresarios y socialités.

Las reglas estaban fijadas, el precio de salida sería de 10 mil pesos y de ahí se irían la pujas de mil en mil. Tres martillazos y el dibujo sería dado al mejor postor. Una mano levantada era la señal para subir el monto de la obra, pero cualquier llamada al mesero o acomodo del cabello era tomado en consideración por los ingeniosos martilleros.

A falta de Germán Dehesa, Leonardo Kourchenko acompañó a Bruno Newman, presidente de IBBY México. Juntos se dieron a la tarea de golpear el martillito sobre la mesa al mismo tiempo que enunciaban: "a la una, a las dos, a las tres, ¡vendido al señor de atrás por la suma de...!".

Las primeras obras en venderse fueron las de Alejandra Guzmán, por las cuales se ofrecieron 13 y 10 mil pesos. Como el ánimo de los invitados parecía estar apagado, Kourchenko convocó a los meseros a movilizarse y servir más copas a los asistentes. "Recuerden que el consumo etílico afloja las carteras y ensancha los corazones", dijo el periodista.

Un poco incrédulo, el empresario Manuel Arango preguntó por el sello de autenticidad de las obras, pero al ver las firmas de cada uno de los autores se le notó más convencido. Una vez aclarado el punto, siguieron con el remate. Tocó el turno al diseño hecho por Esteban Moctezuma, que se vendió en 15 mil pesos; luego el de Marcos Martínez, director del banco Santander (institución que donó un peso por cada peso recaudado en la subasta). En su dibujo pintó unas aves negras en pleno vuelo, éste hacía referencia a uno de sus libros favoritos: "Juan Salvador Gaviota".

Uno de los cuadros más peleados de la noche fue "Amigo lector", de Carlos Cuarón; 30 mil pesos dieron por un rostro humano hecho con recortes de los libros favoritos del guionista, productor y director. Jorge Volpi demostró que además de ser un buen escritor y dirigir el Canal 22, sabe dibujar. Con "La verdadera vida" aportó 17 mil pesos.

Entre copa y broma, llegó el turno del dibujo de Salma Hayek; con ese cuadro "anunciaba su incursión en la plástica mexicana", dijo Kourchenko.

¿Y lo entrega la autora en persona?, preguntaban los interesados, para ver si se animaban a hacer una mejor oferta. El de la actriz fue uno de los más esperados y sólo alcanzó un precio de 17 mil pesos. Por el dibujo de Carlos Fernández, "Un náufrago", ofrecieron como pilón un "six" de cervezas Corona y más pronto se levantaron esas manos.

"La leche, esa sí se las debo", original encabezado que anunciaba lapintura de Gael García, dejó atónitos a muchos en la sala. La puja fue más o menos fuerte y al final llegó a los 20 mil.

Un año tardó la gestión para que Rafa Márquez, defensa del futbol Club Barcelona, enviara su propuesta titulada "Todos los juegos. Toda la pasión". En ella ponía los tres rectángulos más importantes en su vida: la bandera de México, una cancha de soccer y un libro. Al parecer no había muchos hinchas del Barça y pagaron por él sólo 13 mil pesos.

La autoridad también intervino en la noche de subasta donde participaron unas 400 personas. Se ofreció un quijotesco cuadro del procurador general de la República, Eduardo Medina Mora.

La obra mejor vendida fue un dibujo del escritor Carlos Fuentes titulado "Fuentes I"; tenía como principal un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza y alcanzó un precio de 37 mil pesos. En valor le siguió un bello cuadro de enormes dimensiones, Denise Dresser fue la autora y con "Opus" recaudó 31 mil pesos. La politóloga fue la única personalidad que asistió y también la única que repitió participación en esta segunda emisión de "Mis lecturas dibujadas", organizada por IBBY México.

La cifra final estuvo alrededor del medio millón de pesos. A pesar de que se dijo que esta cantidad sería duplicada para ayudar a los afectados del sureste de México, la suma que va para IBBY no superó la del año pasado, que ascendió a 800 mil pesos.