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Beijing.- Una exposición y subasta de gemas en Myanmar vendió tres mil 618 lotes de jade, perlas y otras piedras preciosas, sin que se conozca aún el monto recaudado, reportó hoy la agencia china de noticias Xinhua.
En la subasta, realizada del 14 al 26 de noviembre en el Centro de Convenciones de Yangón (la antigua capital Rangún), participaron tres mil 616 comerciantes de 16 países.

Entre otras naciones, estuvieron representadas China, Tailandia, Singapur, India, Italia, Reino Unido, Japón, Australia, Estados Unidos y Canadá, indicó la fuente.

La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) había llamado el pasado 13 de noviembre a boicotear la subasta, al afirmar que los ingresos se usarían para fortalecer a un gobierno que viola los derechos humanos.

Los rubíes y el jade de Myanmar "son comprados por su belleza, pero la fea verdad es que el comercio de estas piedras da soporte a abusos contra los derechos humanos", dijo en esa ocasión el director del Programa de Negocios y Derechos Humanos de HRW, Arvind Ganesan.

Funcionarios del comité que organizó la subasta, bajo control estatal, indicaron que casi todos los productos exhibidos provenían de empresas privadas, con un precio base cercano a los 230 millones de dólares en el piso de remates.

En marzo de este año, según estadísticas oficiales, se subastaron en la muestra anual de gemas de Myanmar tres mil 652 lotes de jade, perlas y piedras preciosas por valor de 185 millones de dólares.

Myanmar organiza ventas anuales de gemas desde 1964, en 1992 introdujo una subasta de medio año, y en 2004 una venta especial.

La empresa estatal Myanmar Gems Enterprise (MGE), que representa la tercera fuente de ingresos del país, obtuvo en el año fiscal 2006-2007 unos 296.9 millones de dólares, de acuerdo con datos oficiales.

Según la Organización Central de Estadísticas de Myanmar, en el ciclo 2006-2007 el país produjo 20 mil 458 toneladas de jade, 20.879 kilates de gemas, incluidos rubíes, zafiros y otras piedras semipreciosas, y 240 mil 595 perlas.

En su llamado al boicot de hace dos semanas, HRW denunció que la Junta Militar controla la mayoría de las actividades mineras, en algunos casos como propietario directo de las minas, y en otros en asociación con empresarios privados.

HRW denunció que las condiciones de vida y de trabajo de adultos y niños en las minas son deplorables, y afirmó que según organizaciones no gubernamentales, la presencia de yacimientos es motivo de confiscaciones de tierras y origina contaminación ambiental.

El jade de Myanmar tiene gran popularidad en China, y otras piedras preciosas birmanas son compradas en Tailandia e India para ser cortadas, talladas y reexportadas a mercados como Suiza, Japón y Estados Unidos.

El pasado 15 de octubre, luego de la represión a las protestas antigubernamentales de septiembre, la Unión Europea impuso un embargo a las importaciones de gemas birmanas, y el Congreso estadunidense estudia un proyecto de ley en el mismo sentido.