Invitan al resto de latinos; crearán Consejo de Defensa... sin Colombia
BRASILIA.- Los presidentes de 11 países y el vicepresidente uruguayo firmaron ayer el tratado que crea las bases institucionales de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), con la invitación a los restantes latinoamericanos y caribeños a unirse al bloque.

Además, acordaron la planeación de un Consejo de Defensa y aunque Colombia dijo enviaría un representante a las reuniones que tendrán tal fin, se rehusó a integrarlo, al menos por ahora.

"Con la entrada en vigor del tratado, nuestros vecinos latinoamericanos y caribeños están invitados a asociarse a la Unión. Unasur nace, así, abierta para toda la región, nace bajo el signo de la diversidad y el pluralismo", expresó el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al inaugurar la cumbre.

En una conferencia de prensa al cierre de la cita, Lula destacó que "hemos creado la gran nación sudamericana" con la firma del tratado.
Pese a su entusiasmo, la cita se vio marcada también por discrepancias entre algunos de los socios de Unasur, notoriamente los líderes de Venezuela y Ecuador, Hugo Chávez y Rafael Correa, con el gobernante colombiano Alvaro Uribe.

Los discursos estuvieron a cargo del presidente saliente de la Unisur, el boliviano Evo Morales, y la próxima titular, la mandataria chilena Michelle Bachelet.

La gobernante chilena destacó en su intervención la necesidad de impulsar la integración física de la región como "una herramienta muy fuerte en nuestro desarrollo" que permitirá abaratar el intercambio comercial entre los países del área y hacia el exterior.

Destacó que el comercio intrarregional es muy bajo, de 17 por ciento del total del intercambio de los países, comparado con 66 por ciento del comercio entre los miembros de la Unión Europea, y 28 por ciento de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Bachelet, quien asumió la presidencia rotativa del bloque por los próximos seis meses, dijo que el acuerdo firmado contempla un plan de acción que incluye proyectos sociales, así como iniciativas de integración energética y financiera.

Por su parte, el boliviano Morales celebró que con el tratado "estamos levantando los cimientos de las naciones del sur. Es el sueño de nuestros antepasados, es la lucha de nuestros líderes que defendieron la unidad, apostaron por la independencia y ahora empezamos a cumplir ese deseo".

Consejo de Defensa
Por otra parte, los presidentes de Unasur, con la excepción de Colombia, entregaron su apoyo a la iniciativa de Brasil de crear el Consejo Sudamericano de Defensa.

El ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, quien impulsó la iniciativa, dijo que los presidentes no firmaron la creación de la nueva instancia, sino que decidieron crear un grupo de trabajo que a partir de hoy y por 90 días estudiará la forma y organización que tendrá ese consejo.

Casi simultáneamente, Colombia divulgó un comunicado de tres puntos afirmando que Bogotá "no puede hacer parte del Consejo de Seguridad Conjunta de Sudamérica, dadas las amenazas del terrorismo y las derivaciones conocidas" que enfrenta esa nación andina, con un conflicto interno que ya dura más de 40 años.

"Sin embargo, Colombia no se opuso a la creación de un grupo de trabajo que continúe en el estudio del tema".

El vocero de la presidencia colombiana, César Mauricio Velásquez, indicó a los periodistas que Colombia integrará, con un miembro aún por definir, ese grupo de trabajo.

Tras el fin de la cumbre, el presidente Alvaro Uribe dijo a los periodistas que la negativa de Bogotá a entrar al Consejo propuesto era porque "tenemos (en Colombia) un problema de terrorismo muy grave que ha generado dificultades políticas con algunos gobiernos de pueblos hermanos, que ojalá se superen".

Y al ser consultado sobre si era que Colombia quería condicionar su ingreso al consejo a que antes las naciones sudamericanas calificaran a grupos armados ilegales, como las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como terroristas, Uribe respondió: "Es un punto de reflexión al diálogo. Colombia no es un país de imposiciones, sino de persuasiones".

"Quiero hacer esta invitación (reflexión) y creo que es justa en un país que ha sufrido tanto como Colombia: el continente debe atreverse a calificar como terrorista a todo grupo violento que atenta contra la democracia", dijo Uribe sin dar detalles.

Colombia, como Estados Unidos y la Unión Europea, califica a las FARC como un grupo terrorista.