A las del veterano Chipper Jones, de los Bravos de Atlanta, y el segunda base estelar Dustin Pedroia, de los Medias Rojas de Boston, ahora se les ha unido la del relevista Matt Lindstrom, de los Marlins de Florida y del jardinero izquierdo Ryan Braun, de los Cerveceros de Milwaukee.
Miami, EU.- Como se esperaba el Clásico Mundial de Béisbol no está siendo un paseo para el equipo de Estados Unidos, que además de la pobre imagen que ha dado hasta ahora en el campo de juego, también se ha visto afectado por las lesiones de jugadores importantes.

A las del veterano Chipper Jones, de los Bravos de Atlanta, y el segunda base estelar Dustin Pedroia, de los Medias Rojas de Boston, ahora se les ha unido la del relevista Matt Lindstrom, de los Marlins de Florida y del jardinero izquierdo Ryan Braun, de los Cerveceros de Milwaukee.

"Las lesiones forman parte del deporte y por lo tanto tenemos que aceptarlas como tal", declaró Davey Johnson, el piloto de Estados Unidos, que la pasada noche salvó la continuidad en el torneo después de ganar por 9-3 al equipo de Holanda.

Precisamente durante ese partido fue que se dieron las lesiones de Lindstrom, que dejó al equipo tras sentir dolores en el hombro izquierdo, algo que apreció el propio Johnson y ordenó su cambio inmediato.

Durante el entrenamiento suave que hoy, lunes, hizo el equipo de Estados Unidos, Johnson confirmó que tanto Lindstrom como Braun iban a someterse a exámenes de resonancia magnética para conocer el alcance de sus lesiones.

"Estoy convencido que Lindstrom tenía algún tipo de molestia y desde el primer día hablamos que cualquier cosa que sintiese lo comunicase porque había otros lanzadores en el equipo", comentó Johnson. "No podemos tomar ningún tipo de riesgo y no volverá con el equipo".

Johnson también comentó la situación de Braun, que también se someterá a un examen del lado derecho del cuerpo en el que siente molestias después de sufrir un tirón, pero el pelotero no quiso darle importancia.

Sin embargo, los Cerveceros le han pedido que se someta al examen porque Braun tiene la tendencia de no admitir que se encuentra lesionado.

"Su deseo es que no tenga ningún tipo de prejuicio con su situación y le permita batear mañana, martes, cuando nos enfrentemos a Venezuela o Puerto Rico", comentó Johnson. "Mi respuesta fue que sabía que me estaba mintiendo y los Cerveceros me hicieron saber que estaba siendo honesto, con su afán de ayudar al equipo".

Braun será evaluado diariamente para ver como evolucionada, pero Johnson ya tiene prácticamente decidido que no jugará el partido de eliminación de mañana, martes.

La primera baja importante dentro del equipo de Estados Unidos fue la de Jones, quedó tuvo que abandonar el equipo al sufrir una torcedura muscular en el costado derecho.

Jones, quien no tuvo imparables en 10 turnos al bate con seis ponches en el Clásico, ya no pudo jugar ayer, domingo, contra Holanda y el antesalista regresó a la sede de pretemporada de los Bravos, en Kissimmee (Florida), donde los médicos del equipo seguirá la evolución de su lesión.

"Es algo que me molesta bastante y que sigue empeorando", admitió Jones. "Así que es importante atenderlo".

El toletero dijo que con el tratamiento adecuado espera estar listo para el día inaugural de la temporada regular de Grandes Ligas, que es lo que realmente preocupa e interesa dentro del béisbol profesional de Estados Unidos.

La asistencia de menos de 12.000 espectadores para el partido de ayer, domingo, entre Estados Unidos y Holanda, que se disputó en el Dolphin Stadium, es la mejor demostración del poco interés que ha generado el Clásico Mundial en el país que inventó el deporte del bate y la pelota.

"Mi objetivo había sido ayudar al máximo a Estados Unidos, como lo hice en el primer Clásico, pero tenemos que ser realistas y ahora es el momento de atender mi lesión y no regresar antes de tiempo para que no se me convierta el problema en algo recurrente", valoró Jones.

Jones, que el próximo 24 de abril cumple 37 años, fue reemplazado por Derek Jeter, de los Yanquis de Nueva York, en el puesto de bateador designado contra Holanda.

Tampoco pudo jugar Pedroia por haberse lesionado en el costado derecho y el encargado de ocupar su puesto fue Brian Roberts, de los Orioles de Baltimore, que hizo una gran labor con el bate.