Jessica Castillejos/Excélsior
La mayoría de las víctimas de bullying indicaron que manifiestan enojo, al igual que los testigos; los agresores aseguraron que la actitud de sus compañeros "los provoca", aunque reconocieron que su actitud "no es correcta" e incluso confesaron que les causa culpa.
México, D.F..- De acuerdo con el estudio Maltrato e intimidaciones entre compañeros y compañeras, elaborado por la Secretaría de Educación del DF y la Universidad Intercontinental, la violencia verbal (39%) y la física (32%) son las más constantes. El baño y el salón de clases sin maestro son los principales escenarios.

La violencia en las escuelas, también llamada bullying, puede tener consecuencias negativas en la personalidad de las víctimas y de los agresores, e incluso de los testigos, sin embargo, la mayoría lo considera algo "normal" o común.

El 69% de los menores encuestados consideró que la principal razón del maltrato es bromear o divertirse, y creen que los agresores "gozan" de molestar a los demás.

"Sufrí burlas, me decían apodos, me golpeaban, me pusieron el pie para caerme de las escaleras. No entraba a clases, me quedaba en la orientación, porque no quería que me humillaran más.

"Poco a poco lo he superado gracias al apoyo de mis padres, de mi hermana, de mi familia, y a que tomo terapia de sicología. Es muy desagradable ir a la escuela y que te traten mal", confesó Karen Morales, estudiante de secundaria.

La mayoría de las víctimas de bullying indicaron que manifiestan enojo, al igual que los testigos; los agresores aseguraron que la actitud de sus compañeros "los provoca", aunque reconocieron que su actitud "no es correcta" e incluso confesaron que les causa culpa.

Según el documento presentado por el secretario de Educación, Axel Didriksson, los agresores argumentaron que su comportamiento es imitación de la escuela, los videojuegos, el internet y la televisión.

La mayoría de los menores encuestados confesó que avisa a su mamá de la violencia de la que son objetos, lo cual contribuyó a disminuir la situación.

Didriksson subrayó que la violencia escolar puede agravarse si no toman cartas en el asunto, por lo que puso en marcha una campaña.

Para ello colocarán carteles en escuelas públicas y otros espacios, repartirán folletos y abrirán una línea de atención telefónica con sicólogos y especialistas.

El 8 de mayo inaugurarán el Seminario de Reflexión Permanente Escuelas Sin Violencia, en la Universidad Intercontinental, dirigido a maestros, directivos, responsables del cuidado y la crianza de niños y jóvenes.

Escuelas sin Violencia se realizará en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de Justicia del DF.