Washington, EU.- El gobierno de Estados Unidos incluyó el miércoles al oso polar a su lista de especies en peligro, y advirtió que el derretimiento de los hielos del océano Artico amenaza a su hábitat, informó un responsable en rueda de prensa.
"He incluido al oso polar en la lista de especies amenazadas", anunció el secretario del Interior Dirk Kempthorne luego de que se comprobara con imágenes satelitales que el casquete polar se redujo a un nivel mínimo histórico.

Kempthorne aclaró que el gobierno estaba actuando bajo el consejo de científicos y del Servicio de Pesca, Flora y Fauna de Estados Unidos.

Advirtió sin embargo que la inclusión no detendrá el cambio climático o prevendrá que los hielos se derritan.

"Cualquier solución real requiere acción de todas las grandes economías para ser efectiva", dijo.

Kempthorne detalló los pasos para monitorear las poblaciones de osos polares en Alaska y el Mar de Beaufort y una mayor cooperación con los gobiernos extranjeros para proteger la especie.

Pero Canadá, que alberga dos tercios del total de la población de osos polares que asciende a 25.000, no la ha incluido en la lista de especies amenazadas.

A fines de abril, científicos del Comité para la Situación de Especies en Peligro en Canadá declaró a los osos polares como "especie en riesgo" por el acelerado calentamiento del Artico, pero descartó que enfrenten peligro de extinción inminente.

"Hay grandes problemas con el oso blanco debido a los cambios climáticos, a la sobreexplotación de ciertas zonas donde habita, pero no puede decirse que se trate de una especie en peligro de extinción a corto plazo", declaró entonces uno de los directores del grupo de expertos, Marco Festa-Bianchet.

Kempthorne dijo que el oso polar era probable que se convirtiera en "una especie en peligro de extinción en el futuro inmediato" si no se toman acciones preventivas.

El secretario de Interior desplegó imágenes que muestran los hielos del océano Artico en sus niveles más bajos filmados por satélite, 39% más bajo que su promedio entre 1979 y 2000.

Agregó que "la pérdida de hielo oceánico y no el desarrollo petrolero o del gas o actividades de subsistencia de comunidades indígenas son las culpables de la disminución de osos polares.

La administración del presidente George W. Bush apoya la perforación petrolera en un refugio de fauna y flora de Alaska, sosteniendo que la industria actuará con responsabilidad suficiente para proteger a los osos polares.