Baldacci compuso el escenario de la novela a partir de una artículo en el que "un especialista en manipulación mediática" afirmaba no saber por qué la gente se molestaba en buscar la verdad cuando era "tan fácil crearla".
Madrid, España.- El superventas estadounidense David Baldacci vuelve a tejer una conspiración en su nueva novela, "Toda la verdad", que plantea la "fácil manipulación de la percepción pública", pero el escritor ha abandonado por primera vez el entorno de Washington para trasladarse a Europa.

"Hay empresas que se dedican a crear falsas percepciones del mundo siguiendo sus intereses, un proceso cada vez más sencillo gracias a la tecnología", explicó hoy Baldacci (Virginia, 1960) durante la presentación de su novela en Madrid.

En "Toda la verdad", que publica en español Ediciones B, Nicholas Creel, dueño de una multinacional armamentística, y Dick Pender, especialista en falsificar la realidad a través de internet para manipular la opinión pública, son los artífices de una campaña de difamación contra Rusia que busca provocar el miedo a una segunda Guerra Fría.

Baldacci compuso el escenario de la novela a partir de una artículo en el que "un especialista en manipulación mediática" afirmaba no saber por qué la gente se molestaba en buscar la verdad cuando era "tan fácil crearla".

"Me molestaron sus afirmaciones, su certeza de que la verdad es algo que necesita ser controlado. Puede que la verdad sea peligrosa, pero hay que llegar a ella", afirma el escritor, que ha vendido 65 millones de ejemplares de sus anteriores trabajos y ha sido traducido a 40 idiomas.

El cambio de entorno de "Toda la verdad", en el que Baldacci se ha trasladado a Europa, es un salto que el autor considera "natural", porque había llegado el momento "de pensar de forma global".

"Es cierto que las historias que suceden en Estados Unidos se puede trasladar fuera, pero he viajado mucho estos años y había llegado el momento de aprovecharlo", señala.

A través de "personajes bien perfilados" y tramas "impredecibles", David Baldacci, autor de "Camel Club" y "Los coleccionistas", se ha convertido en un referente del "thriller" político y ha colaborado en varias ocasiones con el Gobierno de Estados Unidos para teorizar sobre posibles escenarios terroristas.

"Después del 11-S el Gobierno decidió salir de su terreno conocido y pensaron que los escritores de ficción podían ayudar a proteger el país. En mi caso me pidieron que intentara crear un atentado en la 'Super Bowl', y utilizaron este esbozo para mejorar lagunas en la seguridad", aclara Baldacci, que es el escritor preferido del ex presidente Bill Clinton.

Odiado también por muchos, especialmente por su forma de "humanizar" a los terroristas, Baldacci confiesa recibir "correos de odio" y haber estado "amenazado de muerte".

"Son gajes del oficio, pero siempre he creído que si consigo que la gente se preocupe es que estoy haciendo bien mi trabajo", destaca el autor.