Juan Francisco Valdés
Abusa albañil de su propia hija menor por más de 3 años
Tal vez menos años que la austriaca Elisabeth Fritzl, pero viviendo los mismos horrores, una menor saltillense fue abusada sexualmente por más de tres años por su padre de oficio albañil.
Agentes de la Policía Ministerial del Estado lograron ubicar y asegurar a un trabajador de la obra que atacó sexualmente a su propia hija a la cual mantuvo amenazada de muerte si atrevía a dar aviso ante las autoridades.

El acusado Everardo Alberto Zapata Aguilar fue llevado ante la agencia de asuntos familiares de la PGJE, donde fue sometido a un interrogatorio que duró más de cinco horas sin permitir el acceso a los medios informativos.

Sin mostrar arrepentimiento el acusado de 31 años de edad, confesó que también le realizó tocamientos en sus partes íntimas al resto de sus hijos que cuentan con edades de 4, 6 y 7 años y que está dispuesto a pagar su delito.

La triste historia comenzó desde el 2005 cuando la afectada de quién por razones obvias se omiten sus generales, a la edad de 8 años su padre la vio sola en la recámara de su hogar, donde le pidió que acudiera a comprarle un refresco.

La inocente niña hizo caso a las órdenes de su ser querido y cuando estaba dispuesta a dormirse Everardo la llevó mediante la fuerza a la cama donde duerme su esposa y aprovechó para quitarle la ropa.

La infante no pudo escapar de las garras de su agresor, ya que nadie la escuchó pedir auxilio y al ser sometida a sus bajos instintos quiso salir de su hogar para narrar su amarga experiencia a sus vecinos.

Pero su padre se lo impidió por que amenazó con quitarle la vida si se atrevía a dar aviso a su madre o a alguna autoridad.

La afectada tuvo que mantenerse callada por tres años, porque su padre siempre la amedrentaba y cada que tenía oportunidad abusaba de ella.
Cuando la joven cumplió sus 11 años de edad, su padre se mudó a los Estados Unidos en busca de trabajo y aprovechó para contarle a su madre su desgracia y decidieron denunciarlo ante las autoridades.

La fiscal del Ministerio Público, Rosalinda Contreras, dio instrucciones a un médico legista de la PGJE, de que revisara a la afectada y se confirmó que presentaba huellas de violencia.
Tras la denuncia, detectives de la PGJE iniciaron la búsqueda del inculpado con una fotografía que fue distribuida desde el pasado mes de enero a las distintas corporaciones policiacas de la República Mexicana.

Fue hasta el miércoles 7 de mayo del presente año, cuando lograron ubicar al sospechoso y fue presentado a rendir su declaración ministerial, donde fue dejado en libertad.
El contenido de la averiguación va a ser consignado ante un juez penal para esperar a que se le gire la orden de aprehensión.