El viento que surge de inmensos agujeros negros podría haber generado el polvo cósmico que se cree dio nacimiento a los planetas, advierten científicos
Los astrónomos que intentan determinar el origen del universo tienen una nueva pista: el viento que surge de inmensos agujeros negros podría haber generado el polvo cósmico que se cree dio nacimiento a los planetas.

Científicos que utilizaron un telescopio de la NASA habrían descubierto una de las respuestas. Se trataría del viento que surge de enormes agujeros negros.

El telescopio espacial Spitzer identificó grandes cantidades de polvo espacial de reciente creación en un quasar a unos 8 mil millones de años luz de la tierra.

El quásar es un cuerpo celeste de pequeño diámetro y gran luminosidad, que emite grandes cantidades de radiación en todas las frecuencias. Se trata del tipo de astro más alejado en el universo.

Los astrónomos usaron el telescopio para descomponer la longitud de onda de luz en el quásar a fin de determinar qué hay en el polvo espacial. Fueron halladas evidencias de vidrio, arena, cristal, mármol, rubíes y zafiros, dijo Ciska Markwick-Kemper, de la universidad de Manchester, en Inglaterra. La científica es la directora del estudio, cuyas conclusiones serán divulgadas en los próximos días en la revista especializada Astrophysical Journal Letters.

El polvo espacial es importante en el proceso de enfriamiento que permite la creación de estrellas, constituidas en su mayor parte por gas. El polvo sobrante suele apelotonarse y forma planetas, cometas y asteroides, dijo la astrónoma Sarah Gallagher, una de las coautoras del estudio y quien trabaja en la universidad de California en Los Angeles.

""En definitiva, todo proviene del polvo espacial"", dijo Markwick-Kemper. ""Para determinar de donde provenimos, hay que juntar todas las piezas del rompecabezas"".

Los astrónomos sustentan la hipótesis de que los planetas formados en los últimos miles de millones de años, así como aquellos alejados de los quásares, provienen del polvo diseminado por estrellas moribundas. Eso es lo que ocurrió con la tierra.

Pero todavía queda sin responder la pregunta acerca de donde proviene el polvo de los dos mil millones de años de formación del universo. Pues ese polvo ayudó a crear las primeras generaciones de sistemas estelares.

""Se formó en el viento"" de los agujeros negros, dijo Markwick-Kemper. Las moléculas de gas chocaron en el candente calor del quásar, y formaron grupos.

""Esos grupos crecieron más y más, hasta convertirse en lo que podríamos llamar granos de polvo"", dijo la científica.