Omar González recibió el pasado 12 de noviembre el premio al "Novato del Año" que otorga la MLS.
Los Angeles, EU.- Gracias a un nuevo contingente de jugadores, como el méxico-americano Omar González, los aficionados de Los Angeles Galaxy sueñan con ganar el próximo domingo la liga de fútbol nacional MLS (por sus siglas en inglés).

Omar González recibió el pasado 12 de noviembre el premio al "Novato del Año" que otorga la MLS.

Nacido en Dallas, Texas, de padres mexicanos, llegó al fútbol profesional tras ganar el campeonato nacional de soccer universitario en 2008, con la Universidad de Maryland.

El buen desempeño de este corpulento defensor de 21 años -mide 1,98 metros- lo ha llevado jugar en el Galaxy de Los Angeles que está a punto de coronarse campeón de la liga de fútbol si gana el próximo domingo a los Reales de Salt Lake City, en Seattle.

Como Omar, el fútbol en Estados Unidos apenas busca la ruta de la madurez, luego de un fallido intento por consolidar una liga en los años 80.

Sus dirigentes quieren recortar las distancias que los separan del fútbol americano, el béisbol o el baloncesto, que son todavía los reyes indiscutibles de los aficionados al deporte.

En su esfuerzo por atraer público a los estadios, los dirigentes de los equipos de la MLS han reclutado a figuras del fútbol mundial como el británico David Beckham -compañero de Omar- o el mexicano Cuauhtémoc Blanco, para llenar estadios y vender mercadotecnia.

Pero también están apostando a nuevos talentos locales, que como Omar salen de las universidades de todo el país.

González todavía no se cree que su primer año en la liga haya sido tan exitoso: ha jugado como titular en todos los partidos del campeonato y su equipo ha conseguido entrar a la Liguilla, la ronda final del campeonato, lo que no lograban desde hace 3 años.

"No sabía donde iba a estar... definitivamente quería ser profesional, pero no tenía ni idea que iba a ser así de grandioso, aunque ha sido una sorpresa, he puesto mi gran esfuerzo, por lo que creo que ha sido merecido", dijo a Efe González.

Su desarrollo en el equipo angelino que tiene como sede el Home Depot Center de Carson, a unos 20 kilómetros del centro de Los Angeles, lo ha logrado por su buena actitud y la confianza en las enseñanzas de jugadores de más veteranía como su compañero Gregg Berthalter.

"El (González) ha hecho lo que se tiene que hacer y se mantuvo pensando: tengo que seguir trabajando. Nunca se satisfizo con el lugar que ocupaba y aunque pudo haber jugado buenos partidos, nunca se durmió en sus laureles, siempre queriendo mejorar. Trabajar con alguien así es fácil porque quieren aprender", explico a Efe Berthalter.

Del mismo modo, su técnico, Bruce Arena, uno de los entrenadores más conocidos y respetados en el fútbol estadounidense, afirma que estuvo a la caza del talentoso latino y que su instinto no le ha fallado.

"Omar es un jugador al que buscamos en sus días universitarios, sentimos que podría emerger como gran defensa central en esta liga y no nos ha decepcionado. Obviamente ha tenido sus altas y bajas, lo que es natural para un joven jugador, pero es muy talentoso, tiene sentido común, las herramientas físicas y ha mejorado mucho tácticamente. Estamos muy satisfechos de haber hecho una elección que, en un término americano, fue todo un Home Run".