Lourdes Contreras/Excélsior
Para todo 2010, la expectativa de Monex para e Producto Interno Bruto (PIB) contempla un crecimiento de 1.4 por ciento.
México, D.F. (Excélsior).- Una vez que Estados Unidos consiga reincorporar su economía en el camino del crecimiento, México podría tardar hasta dos años más para lograr lo mismo, según estimó Eduardo Avila, subdirector del área de análisis de Grupo Financiero Monex.

Ése es el tiempo máximo que el especialista consideró que hay de distancia entre lo que sucede en el país del norte y México. El mínimo son seis meses, no obstante para Avila en este caso se tardará el máximo.

"La recuperación de Estados Unidos será lenta. Y, por tanto, esperamos que aquí sea aún más tardado el proceso", declaró.

Según estimaciones del grupo financiero, para el presente año la economía mexicana se contraerá 7.1 por ciento.

"Durante 2010 prevemos una mejoría en la economía aunque con una lenta recuperación y bajo dinamismo", comentó.

Y detalló que los meses de mayor deterioro podrían presentarse durante la primera mitad del año. La principal limitante de crecimiento sería el alto nivel de desempleo, que afectará al consumo privado.

Para todo 2010, la expectativa de Monex para e Producto Interno Bruto (PIB) contempla un crecimiento de 1.4 por ciento.

Ésta es la previsión más baja ya que el consenso del mercado espera una expansión superior a 2 por ciento.

Por lo anterior, sería hasta 2014 y 2017 cuando México alcance los niveles de crecimiento económico que traía previo a la crisis.

Para el grupo financiero, en el 2009 habrá una inflación de 3.7 por ciento.

Y en el 2010, regresará el fantasma de la inflación. "Los cambios fiscales para el próximo año podrían inyectar presiones inflacionarias desde los primeros meses", advirtió.

Este impacto podría ubicarse alrededor de los 120 puntos base. Así, la inflación general de 2010 sería de 5.1 por ciento.

Una de las preocupaciones del mercado, destacó Avila, es la continuidad de la política monetaria en el país, por lo que según él, sería bueno que Guillermo Ortiz se quedara un periodo más al frente del Banco de México.

El argumento es que las medidas de política monetaria del actual gobernador del banco central son reconocidas en los mercados internacionales.

Los mercados financieros "verían como una señal positiva que continuara Guillermo Ortiz", aseguró el analista del grupo financiero.