Barcelona, España.- La adaptación de telenovelas iberoamericanas en otros países, la disminución de programas estadounidenses y la creciente producción propia en algunos países como Chile y Portugal son algunas tendencias más recientes del sector, con particularidades según los países de esta región.
El caso de la colombiana "Betty la fea" ilustra el éxito de comprar un guión iberoamericano para adaptarlo en México ("La bella más fea"), Brasil ("A feia mais bela"), Estados Unidos ("Ugly Betty") pero también Alemania, España y Francia.

Estas adaptaciones son "una apuesta rentable y en alza", según el informe anual presentado este jueves por el Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva (OBITEL).

En contraposición, "decrece el dominio del 'reality show'", que desde la última década ha ocupado gran parte de la programación; la telenovela ha entrado en Estados Unidos a competir incluso en los canales en habla inglesa, y Portugal se ha ido independizando de Brasil.

En México, cuna de la telenovela, donde Televisa y TV Azteca forman un "duopolio", 2006 fue el año de "La fea más bella", en la que se llegó a incluir propaganda política coincidiendo con las elecciones presidenciales.

Colombia estuvo marcada por la producción de "telenovela neutra" -sin excesivo éxito-, donde el acento se ha suavizado y difuminado la localización para poder encajar en diferentes países, lo que a veces ha levantado polémica. "Sin tetas no hay paraíso" fue una de las que más triunfaron.

En Venezuela, Venevisión y RCTV Internacional siguen produciendo y exportando desde Estados Unidos, mientras que la televisión pública del presidente Hugo Chávez dejó de hacer telenovelas.

En Brasil, uno de los países donde más producción propia se emite y que más exporta, la cadena TV Record ya está compitiendo con el líder, TV Globo.

De las producciones históricas se ha pasado a narrar la realidad social, reflejando la fractura entre las clases y el mestizaje del país, y a contar historias más actuales y para todas las edades de fuerte impacto social. Recientemente adaptó "Floribella" de la argentina "Floricienta".

Argentina ha experimentado una etapa de creciente producción y de más calidad, y allí ha triunfado "Montecristo", donde se habló de las víctimas de la dictadura por primera vez en una ficción televisiva, lo que fue reconocido por el Senado.

México, Chile y Portugal la han versionado, pero sin su contenido político. También ha vendido "Floricienta", que se ha adaptado en Chile, Brasil y Portugal. Está realizando coproducciones con Estados Unidos.

Chile está exhibiendo cada vez más producción propia -85% del total, frente al dominio estadounidense de hace unos años-, de notable calidad.

Es el país iberoamericano donde la televisión ofrece más horas de ficción. Ha exportado a la RAI italiana y a España ("Machos"). "Cómplices", "Mea Culpa" y "Floribella" fueron las más vistas el pasado año.

España, donde hay "cierta escasez de ideas" y las novedades no suelen tener mucho éxito, dominan las series ya consolidadas -compitiendo con la estadounidense "House"- como "Los Serrano", "Hospital Central", "Aída" y "Camera Café", además de las producciones de las cadenas regionales, que tratan de distinguirse con sus temáticas locales.

Productos latinoamericanos como "Contra viento y marea", "Amor en Custodia" y "Rebelde Way" no tuvieron éxito, aunque "Yo soy Bea" arrasó, así como la coproducción americano-colombiana "Pasión de Gavilanes".

Portugal se ha ido independizando de las telenovelas brasileñas y sin dejar de difundirlas, ha comenzado a producir culebrones y series locales, muchas veces adaptaciones, como "Sete vidas" y "Juras".

Estados Unidos está experimentando la introducción de las telenovelas latinoamericanas no sólo en los canales en español (Univisión, Telemundo), sino también en los de habla inglesa, y hasta se empiezan a producir en inglés. "Ugly Betty" fue una de los más vistos el pasado año.