En videoconferencia señaló que el gobierno, Grupo México y Javier Lozano tienen pavor de que regrese libre de cargos, a pesar de que en forma inconstitucional han repetido las demandas en su contra. Foto La Jornada
Patricia Muñoz Ríos/La Jornada
México, D.F.- "Estoy con mis maletas listas para regresar a México en el momento en que los representantes jurídicos del sindicato minero así lo determinen", dijo en videoconferencia de prensa, el líder del gremio, Napoleón Gómez Urrutia, luego de que su abogado Marco del Toro anunció que fueron ganados en definitiva todos los juicios entablados contra el dirigente por supuesto lavado de dinero, fraude y disolución del fideicomiso minero.
Del Toro señaló que en tres ocasiones se ha obtenido una orden judicial para que sean descongelados los fondos bancarios del Sindicato Minero y las autoridades insisten en volver a interponer recursos para impedir que les sean entregados a la organización.

Desde sus oficinas en Vancouver, Canadá, Gómez Urrutia afirmó que está listo para regresar al país, pero quienes no lo están son el gobierno, Grupo México y el secretario del Trabajo, Javier Lozano, quienes "tiemblan" y tienen pavor de que el dirigente de un gremio al que han acosado, difamado y perseguido pueda volver libre de cargos, a pesar de que en forma inconstitucional han repetido las demandas en su contra.

Gómez Urrutia planteó que es penoso que esta administración "esté gobernando para unos cuantos y no para la gran mayoría, y esto tarde o temprano se lo va a cobrar la población". Esta forma de gobernar, añadió, ha disminuido la imagen del gobierno en el exterior y en el interior, y sobre todo ha evidenciado que carteras como la Secretaría del Trabajo y Gobernación "fueron entregadas a los grupos empresariales para que pusieran en esas dpendencias a quienes les convenía más".

Del tema de su extradición de Canadá, el líder minero planteó que el Estado mexicano ni siquiera ha interpuesto la solicitud, y no lo ha hecho, indicó, porque nunca va a poder mostrar ante un gobierno extranjero las pruebas necesarias que lo incriminen. Por el contrario, corre el riesgo de que se evidencie la falsedad de las declaraciones y juicios que ha levantado y que se deteriore aún más la imagen de las autoridades judiciales nacionales.

En la videoconferencia, el abogado explicó que contra el supuesto delito bancario, Gómez Urrutia obtuvo sentencia favorable definitiva, la cual determinó que es inconstitucional la orden de aprehensión dictada.

Del supuesto delito de lavado de dinero, las sentencias dictadas por el quinto tribunal unitario en materia penal del primer circuito acreditan que no hubo manejo ilícito de recursos.

Respecto de las acusaciones de fraude y administración fraudulenta, por las que se iniciaron tres averiguaciones por los mismos hechos -lo que es ilegal, pues no se puede acusar a la misma persona por dos delitos iguales-, que concluyeron con resoluciones de no ejercicio de la acción penal.

Añadió que por las mismas acusaciones Juan Linares Montúfar obtuvo auto de libertad en vista de que no se encontró delito y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal confirmó que es procedente archivar en definitiva el asunto; también se canceló la orden de aprehensión de Napoleón Gómez Urrutia. Es decir, "ya no pesan juicios en su contra, sino los que le quieran volver a inventar".