Notimex
Madrid.- La diplomacia española 'tiene un reto complicado y de mucha altura' para tratar de recomponer las relaciones con Venezuela tras el incidente entre el rey Juan Carlos y el presidente venezolano Hugo Chávez en la Cumbre Iberoamericana.
El investigador para América Latina del Real Instituto de Estudios Internacionales y Estratégicos Elcano, Carlos Malamud, declaró a Notimex que 'en principio el incidente puede no tener mayores repercusiones en las relaciones bilaterales'.

En la pasada Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile, el rey de España Juan Carlos de Borbón espetó '¿por qué no te callas?' al presidente venezolano cuando éste interrumpía al jefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Lo ocurrido se dio en una acalorada discusión tras las acusaciones de Chávez contra el ex presidente del gobierno español José María Aznar, al que calificó de 'fascista' y de apoyar el golpe de Estado en su contra en 2002.

'Uno de los ejes del discurso chavista que tiene mucho de peronista, se basa precisamente en plantear de una forma cruda y descarnada una especie de antítesis entre la patria y la antipatria', explicó Malamud al observar la causa del enfrentamiento.

Expuso que para el presidente venezolano 'mientras la patria está encarnada por él mismo, la antipatria son todos los que están en contra de su proyecto'.

Dijo que éstas últimas pueden ser fuerzas interiores, 'es decir todos los que no están con Chávez son traidores a la patria, y/o sean fuerzas exteriores, en primer lugar el imperialismo yankee'.

'No obstante, ya vimos que en la última Cumbre Iberoamericana se le ha agregado el imperialismo europeo, y España por la presencia de sus empresas en América Latina está en primera línea', refirió el académico.

Descartó que puedan haber repercusiones más allá de lo ocurrido tras el pasado fin de semana en que se dio el enfrentamiento verbal 'salvo que la escalada verbal por parte del presidente Chávez continúe'.

Sostuvo que 'por parte del gobierno español hay un intento por reconducir esto, de llamar a la calma y la moderación'.

'Sin embargo, si la escalada continúa me temo que sigamos en una dinámica de acusaciones cruzadas y una mayor complicación de las relaciones bilaterales, pero sí esto finalmente se reconduce no creo que pase a mayores', precisó.

Malamud consideró que lo necesario para reconducir la relación y 'lo que espera el gobierno español es el silencio de Chávez, incluso sin pedir perdón que evidentemente no va a haber conociendo al personaje'.

Preguntado sobre si este incidente puede tener repercusiones en el conjunto de la comunidad iberoamericana, comentó que 'es de momento pronto para ver algo así en lo general'.

'Es evidente que esto ha cimbronazo para las cumbres, nunca antes una cumbre había tenido incidente de esta naturaleza o una discusión tan acalorada, aunque otros presidentes siempre hubo momentos de crispación pero nunca a un límite como éste'.

Reconoció que podría llevar a replantear unas cosas en el futuro (en las discusiones de las cumbres), 'pero creo que de momento es pronto y habrá que estar atento de cómo evolucionan los acontecimientos'.

'Hay que esperar, sobretodo, a la toma de posición de los distintos gobiernos latinoamericanos, esto será importante para ver el futuro de estas relaciones en el contexto iberoamericano', agregó.

'Allí la diplomacia española tiene un reto complicado, de mucha altura y espero que estén a la altura de su profesionalidad', abundó Malamud.