Pedro Román/Excélsior
A principio de temporada, había muchas expectativas por los Osos, sobre todo por la contratación del quarterback Jay Cutler, proveniente de Denver. Pero a media campaña, el equipo parece encaminado a la eliminación.
México, D.F..- Hace dos años y medio, Osos de Chicago disfrutaban de un gran momento e incluso llegó a disputar el Super Bowl XLI. Desde entonces, su rendimiento se vino para abajo y esta temporada está sufriendo, a pesar del talento que incorporó para este año.

Chicago se encuentra actualmente sumido en problemas por su mal desempeño al jugar, lo que lo tiene con marca de 4-4 y muy lejos de poder darle alcance a Vikingos de Minnesota, líder de la división Norte de la Conferencia Nacional, que está a tres juegos de distancia.

A principio de temporada, había muchas expectativas por los Osos, sobre todo por la contratación del quarterback Jay Cutler, proveniente de Denver. Pero a media campaña, el equipo parece encaminado a la eliminación.

Apesar de que Cutler rinde, al sumar dos mil 46 yardas y 14 pases de anotación, recibe poca ayuda de sus corredores y de su defensiva.

Matt Forte no es el mismo del año pasado y acumula 441 yardas, pero sólo tres anotaciones. Es el líder del equipo, pero Chicago tiene problemas, pues le sigue Garett Wolfe con 120 yardas en 22 intentos y después está Cutler con 109 en 23 intentos.

Su defensiva cada semana se va perdiendo más y más. Recibe un promedio de 23.9 puntos y 326 yardas por partido, lo que tiene situada a esta unidad en las posiciones 22 y 15, respectivamente en esos rubros.

Para rematar, las lesiones han aquejado al equipo y obliga a que varios de sus jugadores tengan que ser sustituidos y el rendimiento siga en picada.

De los últimos cuatro partidos han perdido tres. En dos de ellos, se fueron al descanso con desventajas de 24 puntos ante Cincinnati y por 28 con Arizona. El equipo terminó recibiendo más de 40 puntos. Sólo derrotaron 30-6 a Cleveland, uno de los peores equipos de la NFL en muchos años.

En esos mismos dos cotejos, los quarterbacks rivales Carson Palmer, de Bengalies, y Kurt Warner, de Cardenales, les lanzaron cinco pases de anotación. Antes de que Palmer lo lograra, Chicago no había permitido que ningún mariscal de campo le enviara tantas anotaciones desde que Brett Favre lo hizo en 1995.

Para rematar, son los terceros en las últimas 20 temporadas, antes del Super Bowl XLI, en que dos años después de jugar la final no entraran a los playoffs. Sólo Oakland en 2002, y Atlanta en 1998, lo habían hecho.

Este año van en camino a superar esto con su tercer fracaso consecutivo.

El camino no les será nada sencillo en las próximas semanas. Tendrán que visitar a San Francisco el jueves y luego recibir a Filadelfia, antes de tener que medirse por primera vez en el año con Minnesota y su explosiva ofensiva.