Agencias
Cd. de México.- Atanasio Velásquez está enfrentando al "toro" más difícil que haya tenido que lidiar en su vida: el de la perseverancia.
Sentado en su silla de ruedas, a las afueras de un túnel de sombra, sobre el pasillo que divide el primer y segundo tendido, ahí estaba el matador Atanasio Velázquez, el invitado de honor del segundo festejo de la actual Temporada Grande de la Plaza México.

Con una afición que no le cabe en el cuerpo y con las esperanzas bien puestas en recuperar la movilidad en las piernas para volver a torear.

El matador morelense, quien sufriera un terrible accidente automovilístico hace ya casi nueve meses, aguarda con serenidad su recuperación que ha sido muy lenta, más de lo que esperaba.

"Todavía va muy lento. Parecer ser que la pared de la médula todavía no desinflama y por lo tanto no hay movimiento del ombligo hacia abajo", señaló Atanasio mostrando gestos de agotamiento al hablar por todo lo que ha tenido que soportar estos últimos meses.

"Todavía no hay ni sensación, todavía traigo una sonda en la vejiga para poder orinar y bueno todavía sin controlar el esfinter. Es complicado, muy lento pero gracias a Dios ahí va y aquí estamos de vuelta saludando a los amigos", resaltó las incomodidades con las que tiene que lidiar.