Panamá, Panamá.- Miles de trabajadores del sector de la construcción convirtieron hoy la capital panameña en un campo de batalla al bloquear las principales avenidas y enfrentarse con piedras a la policía.
Los trabajadores salieron a la calle en protesta por la muerte este martes de un compañero que recibió un disparo por la espalda de un policía, tras una manifestación en la ciudad de Colón, al norte de la capital.

Estas protestas estaban originalmente convocadas por el Sindicato Unico de la Construcción y Similares (SUNTRACS) para quejarse contra el coste de la vida en Panamá y demandar medidas legales que aseguren la seguridad de los trabajadores del sector en el desempeño de su profesión.

Los obreros de la construcción bloquearon desde primeras horas de la mañana las principales vías de la ciudad y los accesos a la capital, sumida en un caos de tráfico, lo que ha impedido la llegada de miles de personas a sus lugares de trabajo.

Un muerto, dos heridos y al menos 31 detenidos en la ciudad caribeña de Colón, además de violentos enfrentamientos en la capital, es el resultado de la jornada de protesta convocada ayer por el SUNTRACS.

A esta protesta se sumaron los estudiantes de la estatal Universidad de Panamá, que a última hora de la tarde de ayer fueron dispersados por la policía con bombas lacrimógenas en el centro de la capital.

Airomi Smith, miembro del SUNTRACS, recibió ayer en Colón un disparo por la espalda de un agente de la Policía Nacional, tras participar en un enfrentamiento entre los trabajadores y efectivos de las fuerzas del orden.

La Policía admitió que uno de sus agentes disparó contra Smith, después de verse amenazado por un "tumulto" que intentó desarmarlo y siguiendo el "procedimiento policial" que prevé la ley en estos casos de violencia, según aseguró en un comunicado.

El presidente de Panamá, Martín Torrijos, dijo hoy que ha ordenado una investigación con todo el rigor sobre la muerte del obrero Al Aromi Emoir Smith para conocer a ciencia cierta lo que pasó.

Torrijos se solidarizó con los familiares del trabajador muerto e hizo un llamamiento a la cordura, para que sea la sensatez y la tolerancia las que imperen.

En agosto pasado, los obreros Osvaldo Lorenzo y Luis Antonio Argüelles, también del SUNTRACS, murieron en enfrentamientos con integrantes de otro sindicato, del mismo sector, y la policía.