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Monclova, Coah.- "Yo ya sé nadar. Mi papá me llevó a la playa", platica con la inocencia de sus cinco años Diana Carolina Herrera Maltos, hija de David Herrera García, reportero del periódico El Zócalo de Monclova, uno de los tres periodistas que murieron cuando explotó el trailer que transportaba 25 toneladas de nitrato de amonio.
Con franqueza advierte que no será periodista, como su papá, "porque no, pero lo voy a pensar", reflexiona finalmente.

La niña, de grandes ojos color verde-miel cursa actualmente el tercer año de preescolar. Reconoce que está triste porque ya no tiene a su padre, el que la consentía y al que quiere mucho. "Mi papá me quiere desde aquí hasta el mar, y su mamá, desde aquí al cielo".

Ella es tan sólo una de las decenas de criaturas que quedaron en la orfandad por la explosión del tráiler en Celemania, municipio de Nadadores.

Hasta el momento, las autoridades no tienen un censo de cuántos niños y niñas quedaron huérfanos debido a que sus padres murieron en el estallido, pero casi una treintena de hogares quedaron incompletos y cientos más con lesionados o mutilados.

La pequeña es hija de Domitila Maltos y Jesús David Herrera García de 42 años, quien perdió la vida cuando cumplía con su trabajo, junto con otros dos periodistas. Dejó dos niños pequeños.

"A mí me gusta pintar, jugar y tener amiguitos, y cuando sea grande quiero ser bailarina", manifestó Diana sin vacilar sobre sus planes para el futuro.

Dejó claro que le agrada mucho hacer gimnasia y ejercicio y que le agradan mucho los colores de su profesora.

Reconoce que le molesta que algunos de sus compañeritos del kínder sean tan traviesos, por lo que dice que espera que su maestra Anet ponga orden en la clase.

Con inocencia, platica de sus anhelos para cuando crezca; sonríe, habla con propiedad y con sus ojos excesivamente expresivos. En tan sólo un breve momento se ganó el cariño de amigos y compañeros de su padre.

El director de El Zócalo de Monclova, Sergio Cisneros Vázquez, aseguró que la familia de David Herrera no quedará desamparada porque el diario la va a apoyar para que salga adelante.

Diana Carolina Herrera Maltos no imagina que es parte de una generación de miles de niños y niñas que han perdido a sus padres o protectores en accidentes carreteros, inundaciones, asesinatos o por ajustes de cuentas del crimen organizado.