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Mérida.- Elementos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), trasladaron este día a la Ciudad de México a seis personas involucradas en al menos uno de dos hechos delictivos ocurridos esta semana en Mérida.
Los implicados al parecer se encuentran relacionados con actividades de narcotráfico, que hasta ahora han dejado un saldo de una persona muerta.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que las personas trasladadas son el estadunidense Larry Richardson y Ulises Martínez Antúnez, a quienes se señala como jugadores de basquetbol profesional, activos en Mérida.

Asimismo, los sinaloenses Luis Antonio Rojo, José Carlos Urías Sánchez y el jalisciense Roberto Ramírez Hernández, quienes fueron detenidos el viernes en una casa de seguridad, ubicada en el fraccionamiento Campestre de esta ciudad, tras asesinar a un presunto narcodistribuidor yucateco.

De la misma manera, la mesera veracruzana Ileana Sánchez García, pareja del estadunidense Richardson, único que no dio positivo en la prueba de radizonato de sodio, para hallar restos de pólvora en su cuerpo.

Richardson, quien fue inicialmente detenido porque al pasar por la casa de seguridad y ver policías corrió, fue requerido por la Siedo en virtud de que su nombre aparecía en una agenda hallada en la referida casa de seguridad, aunque no se sabe si su estatus era de cliente de drogas, o de miembro de la agrupación.

El grupo fue escoltado por agentes de la Siedo que arribaron en un avión especial de la Procuraduría General de la República (PGR), para llevarlos a la capital mexicana, donde proseguirá la averiguación iniciada por la procuraduría yucateca.

De acuerdo con la PGJE, al menos uno de estos sujetos tendría relación con el intento de ejecución perpetrado la noche del jueves en una negociación de esta ciudad, en la persona de María Desirée Navarrete Cuevas, quien recibió un tiro en la cabeza y que ya fue diagnosticada con muerte cerebral.