"Se ha tratado de un pequeñísimo incidente, sin consecuencia alguna", dijo el portavoz vaticano, Federico Lombardi, a los medios locales, comentando la caída
El papa Benedicto XVI, de 81 años, tropezó hoy durante la misa de Pentecostés que ofició en la basílica de San Pedro del Vaticano y aunque dio un rodillazo inmediatamente se levantó, sin consecuencias.

"Se ha tratado de un pequeñísimo incidente, sin consecuencia alguna" , dijo el portavoz vaticano, Federico Lombardi, a los medios locales, comentando la caída.

El Pontífice, según contó Lombardi, tras incensar el altar, al comienzo de la misa, tropezó en los escalones de la pequeña peana sobre la que está colocado su sillón.

Benedicto XVI dio un rodillazo, pero inmediatamente fue ayudado a levantarse por sus ayudante y prosiguió con la ceremonia.

Lombardi precisó que fue una cosa tan rápida que los fieles no se dieron cuenta.

El Papa ofició la solemne misa de Pentecostés, a la que asistieron varios miles de fieles y después se asomó a la ventana de su estudio que da a la plaza de San Pedro para el tradicional rezo del "Regina Coeli" (que sustituye al Angelus en el tiempo de Pascua) .

El Papa comenzó a leer el texto previsto hasta que se dio cuenta que el micrófono no funcionaba y no se escuchaba nada.

Cuando volvió a funcionar y en medio de los aplausos de los cerca de 40 mil fieles presentes dijo "finalmente tenemos voz" .