Vanguardia/EFE
El diestro José Ignacio Uceda Leal, herido el domingo 5 de marzo, de carácter grave, en la corrida celebrada en Las Ventas de Madrid, ha abandonado ya la clínica donde ha estado estos días internado para seguir la rehabilitación en su domicilio.
Un Uceda Leal abatido no sólo por el dolor físico de la cornada que recibió en el muslo izquierdo si no, fundamentalmente, por la congoja de haber perdido en la víspera de aquella corrida de forma repentina a su padre, cuyo cadáver encontró él mismo al acudir a su casa alarmado al comprobar que no contestaba al teléfono.

Precisamente "para homenajearle" hizo el paseíllo como estaba previsto, y triunfó como era el deseo de su progenitor.

Toreó, cayó herido, y al día siguiente "se escapó" de la clínica por unas horas, siempre bajo la supervisión de los médicos, para acudir al entierro. "La herida de la pierna mejora, pero la que no va bien es la de la muerte de mi padre. Seguro que esta última va a tardar en curar", explicó el diestro.

Uceda ha recibido ahora el alta clínica después de su buena evolución durante estos días, en los que ha respondido bien a los antibióticos, incluso sin fiebre.

Pero todavía tendrá que guardar reposo, al menos dos semanas, antes de coger de nuevo los trastos de torear para entrenar. El Sábado de Gloria estaba anunciado para actuar en Cabra (Córdoba), en corrida de toros junto a Julio Benítez "El Cordobés, hijo" y Pedro Gutiérrez "El Capea", con reses de "hermanos Gutiérrez Lorenzo", un festejo que no pudo cumplir.

Y la reaparición, según las cuentas de su apoderado Lázaro Carmona después de escuchar las recomendaciones médicas, podría ser el 1 de mayo en Puertollano (Ciudad Real), en corrida cuyo cartel completan Aníbal Ruiz y Luis Bolívar, con toros de Arucci.