La Jornada
El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) reconoció que en México falta mucho por hacer para erradicar la cultura de la violencia, la discriminación y la inequidad de género, a pesar de que las 32 entidades federativas ya cuentan con leyes administrativas para prevenir, atender, sancionar y erradicar el fenómeno.
El organismo destacó que entre enero y agosto de este año ha recibido en su línea telefónica Vida sin Violencia (01 800 911 25 11) 16 mil 82 llamadas, y señaló que en las semanas recientes se ha incrementado el número de llamadas, realizadas por personas que desean conocer las estrategias para erradicar las agresiones en su familia. Esto se debe, indicó, a los buenos resultados de su campaña Cambia tu vida: vivir sin violencia es tu derecho.

En un comunicado, el Inmujeres destaca que los códigos civiles de las 32 entidades federativas consideran la violencia familiar como causal de divorcio; en 29 las leyes penalizan el maltrato en el hogar como delito y en 22 ya se tipifica la violación entre cónyuges.

Violencia juvenil

Señaló que la agresión entre parejas jóvenes comienza a ser un factor que agrava las cifras de violencia, pues 31 por ciento de las mexicanas que viven en noviazgo sufren una o varias formas de agresión.

De acuerdo con cifras del organismo, una de cada cuatro mujeres sufre maltratao sicológico durante su relación, mientras 16 por ciento son víctimas de agresiones físicas.

Para erradicar cualquier violencia generada en el seno familiar, el instituto ha propuesto la aplicación de modelos de convivencia equitativos y democráticos, en los que debe prevalecer la igualdad de oportunidades en todos los aspectos de la vida familiar y social.

En un análisis sobre la población que ha sido víctima de violencia familiar, el Inmujeres refirió que quienes la padecen ven disminuida su autoestima, pierden la capacidad de relacionarse con otras personas y desarrollan desconfianza sobre su entorno.

Destacó que en la medida en que las agresiones han dejado de ser un fenómeno oculto, cada vez son más -aunque insuficientes- los espacios institucionales oficiales, no gubernamentales, académicos y de servicio en los cuales se han creado diversos programas de investigación, capacitación y atención.

En abril pasado, Raúl Romeva, vicepresidente de la Comisión de la Mujer e Igualdad de Oportunidades del Parlamento Europeo, aseguró que los feminicidios y la violencia contra la mujer en México continúan en la impunidad, debido a que son problemas relacionados con el machismo, la cultura del patriarcado y la desigualdad de género.