Nurit Martínez / El Universal
Cd. de México.- "Es un pretexto, un argumento misógino pensar que la Universidad Nacional Autónoma de México no puede tener una rectora. La Universidad de Harvard, en este momento, es gobernada por una mujer, por lo que está demostrado que tenemos la capacidad para hacerlo", asegura Rosaura Ruiz, secretaria de Desarrollo Institucional de la máxima casa de estudios.
Al confirmar su participación en el proceso de sucesión en la Rectoría de la Universidad Nacional, la funcionaria identificada con el grupo de la "izquierda universitaria" dice que ha logrado "separar mis posiciones políticas (simpatizante del PRD) con mi trabajo académico".

"La Universidad ha demostrado también que es una institución plural, y la Junta de Gobierno ha dado muestras de que la evaluación de aspirantes es con base en la trayectoria de los aspirantes y el trabajo universitario", plantea.

En la Universidad, explica, "hay universitarios de izquierda, de derecha y otros más de centro", pero para dirigir a la UNAM con continuidad pero también con cambios para ubicarla en el siglo XXI.

Se requiere de una "persona progresista, feminista por el reconocimiento a las mujeres. Que de igual manera propicie el respeto y la tolerancia no sólo política, sino el equilibrio entre disciplinas y funciones como la docencia, la investigación y la difusión de la cultura.

Rosaura Ruiz define que en el ambiente universitario "ser de izquierda significa que se le otorga una prioridad relevante a la educación pública, defendemos su carácter popular y que los jóvenes tengan acceso a una educación gratuita".

La funcionaria, quien en la administración del rector Juan Ramón de la Fuente encabezó la transformación del posgrado, el rediseño del esquema de bachillerato de Educación Abierta y a Distancia, y en el último año, desde la Secretaría de Desarrollo Institucional, la integración del Espacio Común, que promueve un esquema de formación de ocho años para que los jóvenes ingresen a la licenciatura y egresen en el doctorado, afirma que aún hay "pendientes por fortalecer".

En los próximos años, señala, se necesita consolidar las tareas de investigación en las facultades en donde hay instancias en las que esa tarea es "incipiente"; pero también fortalecer esa tarea en algunos centros de investigación.

Entre sus propuesta enumera la intervención de la UNAM para crear parques científicos y hacer obligatorio el bachillerato. Para ello insiste en la defensa de que el Estado es el responsable de financiar la educación.

Sugiere que la UNAM puede crecer en los próximos años, en el nivel de bachillerato a través del sistema de educación a distancia, y en el nivel de posgrado; en la licenciatura, sólo en el caso de aquellas opciones de reciente creación, especifica.

Desde su oficina, descarta que su presencia se deba a "cuotas de género", sino a la demanda de una comunidad universitaria que en este momento está constituida por más de 51% de estudiantes que son mujeres; y más de 41% de académicas e investigadoras.