Brasilia, Brasil.- Los jefes de Estado y sus representantes de 12 países, que suscribieron hoy en Brasilia el Acta Constitutiva de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), exhortaron a convertir el nuevo mecanismo en un verdadero instrumento de integración.
"Queremos demostrar que América Latina es capaz de hablar con una voz firme y fuerte y de construir una integración eficaz", afirmó la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien asumió hoy la presidencia "pro tempore" de la Unasur, ante la decisión de Colombia de rehusar el puesto.

Según la mandataria chilena, el éxito de la Unasur dependerá de sus resultados concretos y "de la real voluntad de los gobiernos de llegar a acuerdos sobre posiciones que nos permitan seguir avanzando".

Asimismo, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, exhortó a sus pares a superar eventuales discrepancias y a elaborar un plan de acción "con metas concretas y alcanzables" para fortalecer y acelerar el proceso de integración subcontinental.

Tras asegurar que, unidos, los países sudamericanos pueden "mover el tablero del poder en el mundo", Lula afirmó que para ello será necesario que las naciones de la región busquen asociarse en sectores estratégicos para "superar las asimetrías" existentes hoy.

"Queremos avanzar rápidamente con proyectos innovadores y de largo alcance en áreas prioritarias, como integración financiera y energética, mejoría de la infraestructura regional y de las conexiones camineras y ferrocarrileras, establecimiento de una vigorosa agenda de cooperación en políticas sociales, fortalecimiento de la cooperación educativa", dijo el mandatario anfitrión.

A su vez, los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, coincidieron en calificar de "histórica" la creación de la Unasur.

"Somos todos gobiernos de izquierda, tenemos mucho en común y nos comprometemos a dinamizar toda la unión de América del Sur", expresó Chávez, mientras que Morales aseveró que "con Unasur, se abre un nuevo amanecer para la región", y agregó: "Como obreros y albañiles, estamos construyendo una nueva etapa en nuestra historia".

La Unasur, cuya creación aún depende de la ratificación por los Congresos de los países-miembros, representa una población de 388 milones de habitantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) llega a casi dos billones de dólares.

Según el documento firmado hoy, que otorga personalidad jurídica internacional al nuevo mecanismo, la Unasur tendrá su sede permanente en Quito y funcionará a través de tres consejos: de jefes de Estado, de cancilleres y de delegados.

Además, el Consejo Energético Sudamericano, cuya creación fue definida en abril pasado en Venezuela, también formará parte de la estructura de la Unasur, que en el futuro podría tener un Parlamento propio, con sede en la ciudad boliviana de Cochabamba.

Según el texto del tratado, el principal objetivo de la Unasur es el de "construir, en forma participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en el ámbito cultural, social, económico y político" entre los pueblos de la región.

El documento no hace referencia a la creación del Consejo de Defensa de Sudamérica, propuesta por Lula da Silva pero que enfrenta resistencias principalmente por parte del gobierno colombiano de Alvaro Uribe.

"No estamos preocupados por la formación del Consejo de Defensa en esa reunión porque eso será debatido en el segundo semestre", afirmó hoy el asesor de Lula para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, al comentar el tema.