Arturo Estrada / Vanguardia
Saltillo, Coah.- Hace año y medio llegó Rogério Koehn de Brasil a dirigir Aguas de Saltillo. Durante su estancia en México se ha percatado que la gran mayoría de los sistemas operadores del vital líquido están siguiendo un rumbo equivocado.
En los temas ambientales, tanto la disponibilidad del agua como el cambio climático permanecen en situaciones críticas, por lo que el gerente de Agsal advirtió que se deben tomar medidas puntuales, como despolitizar los sistemas gestores, profesionalizarlos y estar dispuestos a tomar medidas en pos de la sustentabilidad.

La entrevista con Koehn se dio por la mañana, un día después de que el funcionario padeciera fiebre y demás malestares asociados con la gripe. Acudió al trabajo expresamente a hablar con Vanguardia sobre un tema que a todos incumbe: el agua.

"Esto es una verdad incómoda que todo el mundo sabe, pero nadie lo quiere comentar: las ineficiencias de los organismos de agua, a todo nivel de México; sobre todo en el centro y norte del país la situación es muy crítica", dijo sin rodeos.

Consideró que no es posible que un organismo de agua esté rotando sus ejecutivos y mandos medios cada dos años; que existan tarifas muy bajas o subsidiadas donde los municipios tengan que aportar dinero a los organismos para poder sobrevivir, lo cual es evadir la realidad y no querer asumir la problemática y actuar.

"Vemos que no se actúa porque el agua es un tema sensible, porque se convierte en un tema político, y lo peor es que sabemos de una realidad crítica de los abastecimientos de agua en el norte de México, pero se hace muy poco", apuntó.

Sin embargo, la escasez y la pérdida de calidad de agua es algo que se reproduce en el país.

Para solucionar estos problemas se deben establecer mecanismos mediante los cuales no se dé una alta rotación de personal en los organismos de agua, para que dejen de ser una agencia de colocación de los gobiernos municipales en turno.

Una de las principales causas de la sobreexplotación de los acuíferos es la alta pérdida de líquido que se tiene en la red mediante las fugas.

"No se tienen que hacer grandes cosas, pero sí cambiar la mentalidad de cómo se gestionan los organismos de agua. Saltillo ya lo hizo, por eso hoy vivimos de los frutos, aunque reconocer las cosas buenas es difícil, pero se ha cambiado", sostuvo.

Para solucionar la escasez del agua no se requieren macro obras, como traer el líquido del Río Bravo o desalinizarla del Pacifico; lo que se requiere es voluntad, que sería el principio para resolver las cosas, expuso el gerente de Agsal.

La controversia de las empresas mixtas

"En ningún momento se ha planteado que los recursos públicos se entregan a una empresa privada. Eso lo manejan los grupos pseudointelectuales que lo único que hacen es crear confusión y pánico a la sociedad, están en contra de todo", advirtió de manera directa el funcionario.

Desde la creación de Aguas de Saltillo, seis años atrás, ha generado rechazo por algunos grupos como la Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo, dirigentes de la Canaco, Alianza Cívica, partidos políticos de oposición, entre otros sectores.

"Aquí, en Aguas de Saltillo no hay clientelismo ni es una agencia de colocación, no hay tolerancia al robo de agua. Es normal que alguien que está acostumbrado a unas reglas de juego no quiera adaptarse a un esquema de juego sostenible de largo plazo", afirmó en defensa de la empresa paramunicipal.

"La población lo que quiere es que haya calidad de servicio a largo plazo, no está preocupada por la nacionalidad de las inversiones que vienen, si son de adentro o afuera o si tendrán que pagar por el agua; porque sí están dispuestos a poner su parte si de verdad se nota una mejoría en el servicio", agregó.

Los beneficios del servicio mixto, aseguró Koehn, vienen al corto plazo, pues en lo inmediato el Municipio no tiene que pagar la nómina y poner dinero a la compañía, pero sí hay una situación antipática por exigir el cobro y los resultados, no permitir más faltas de ética a funcionarios, "y esto choca", dijo.

Sobre la calidad del agua en el valle

El gerente de Agsal sostuvo que el agua con mayor cantidad de impurezas y sin clorar se proporciona en sectores que se sirven directamente de pozos privados, principalmente en colonias residenciales.

"Una cosa es lo que el agua que llega al usuario y otra la que se extraen de los pozos. Cada zona tiene sus características. La mezcla de esa agua en lo que se refiere a metales estamos cien por ciento dentro de la norma, sin embargo, es cierto que algunos pozos puntuales dentro de Saltillo hay dureza en el límite superior de la norma, sales altas, pero que son pozos aislados donde el suministro es directo", aseguró.

Negó tener conocimiento de pozos que estén fuera de la norma con arsénicos o flúor, que otros municipios es muy crítico.

UNA CUESTION DE SUSTENTABILIDAD

"En Agsal partimos del principio de que los mantos acuíferos se han sobreexplotado. Pero llevamos cinco años que no extraemos más agua de lo que se ha infiltrado en cada zona de captación", expuso Rogério Kohen.

En Saltillo hay cinco zonas de captación y se cuenta con una herramienta que permite saber cuál ha sido la cantidad de agua que se ha infiltrado en el subsuelo en esas distintas áreas.

"Afortunadamente en los últimos años ha llovido más de la necesidad de extracción de agua, por lo que se han presentado recargas. Degradar es muy fácil, como al momento de desmontar o quemar un bosque, y como consecuencia recuperar lleva muchos años", sostuvo.

Conservar es más fácil que restaurar porque lo segundo es algo a largo plazo. Los acuíferos de Saltillo hoy están conservados, se han mantenido los niveles, y en algunos casos se han logrado recuperar; "pero la recarga es mucho menor a la explotación que se tuvo".