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El técnico de Cruz Azul, Sergio Markarián, reconoce que el equipo se recargaría para hacer frente a la recta final del Torneo de Apertura 2007
No es que las sonrisas se hayan esfumado de La Noria, pero derrotar al América sería un buen motivo para esbozarlas durante mucho tiempo.

Sergio Markarián lo sabe.

Eso explica la relevancia extra que le da al Clásico joven del próximo domingo, en el cual -desde su perspectiva- La Máquina podría cargar el combustible que le hace falta para encarar de manera adecuada la parte final del Apertura 2007.

"Vendría bien ganar, estaría bueno", reconoce el uruguayo. "Creo en los enviones anímicos, que el futbol pasa por los estados de ánimo".

"Los estados de ánimo con los que el equipo ha ingresado no han sido malos, siempre lo ha hecho con buena actitud, pero se va produciendo una sucesión interminable de pequeños hechos que van cambiando el humor y los estados de ánimo, así es que lo que queremos es un equilibrio, un equipo que juegue bien y -cuando lo hacemos- tenemos buenos resultados", agrega. "Nos dan vuelta cuando lo hacemos mal...".

Por lo que el margen de error se ha reducido considerablemente.

Más allá de que cada partido tiene el mismo valor numérico, Markarián solicita no olvidar el entorno que rodea a esta clase de duelos, en los que está en juego algo más que tres puntos.

"Son partidos muy especiales, casi campeonatos aparte", subraya. "Se juega un campeonato, más un clásico, así es que vamos a darle a este partido toda la importancia que se merece".

Porque hacer a un lado la hegemonía que las Aguilas han impuesto sobre los Cementeros resulta casi imposible, hasta para un hombre que vivirá su primer Clásico joven.

El sudamericano reitera que "sólo soy responsable por lo que ocurre en esta temporada", pero está consciente de que la afición cruzazulina exige una victoria sobre su más acérrimo rival, lo que le permitiría ganarse un lugar muy especial en su corazón.

"Me importa darle al aficionado de Cruz Azul la respuesta institucional que corresponde, que es que sí me preocupa hacer un buen partido y tratar de ganarlo, no sólo porque es importante, sino porque también necesitamos de una victoria para afianzarnos en el torneo", explica. "En este caso, podré asumir la responsabilidad por este partido y no los de antes, pero -de todas maneras- quiero lo mejor para la afición del Cruz Azul".

"Que el mensaje institucional hacia los partidarios sea de que vamos a hacer hasta lo imposible por ganar el partido y, sobre todo, por tener una buena actuación que nos permita consolidarnos", complementa.

Y es que superar al América cambiaría por completo el panorama azul.

No importa si se tiene más de una década en el club o si se acaba de llegar. Todos los pupilos del charrúa conocen perfectamente la importancia del choque.

"Los compañeros han comentado que se va a jugar una final y todos sabemos la importancia del juego", asegura Carlos Bonet. "Los extranjeros estamos conscientes de que va a ser un partido muy importante para nosotros, ya que estamos en una racha negativa y queremos salir adelante".

"Hace bastante tiempo que no se le gana al América y esperamos revertir eso", finaliza.