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Llama Benedicto XVI a la comunidad internacional a establecer un acuerdo para lograr un instrumento fuerte y creíble para remediar los errores del pasado.
Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI urgió hoy a la comunidad internacional a establecer un acuerdo para lograr un instrumento "fuerte y creíble" que acabe con las bombas de racimo.

En la víspera de una conferencia mundial sobre el tema que iniciará este lunes en Dublín (Irlanda), el Pontífice pidió "remediar los errores del pasado" que permitieron la fabricación y distribución de estas armas "mortíferas".

"Quiero ahora recordar un importante evento que iniciará mañana en Dublín: la conferencia diplomática sobre las municiones de racimo, convocada con el fin de producir una convención sobre las mortíferas bombas", dijo.

Al encabezar el rezo del Angelus ante varios miles de jóvenes en la Plaza Matteotti de la norteña ciudad italiana de Génova, donde cumple una visita pastoral, el obispos de Roma deseó el éxito de la reunión diplomática.

"Auguro que, gracias a la responsabilidad de todos los participantes, se pueda alcanzar un instrumento internacional fuerte y creíble: es necesario remediar los errores del pasado y evitar que se repitan en el futuro".

"Acompaño con mi oración -agregó- a las víctimas de las municiones de racimo y las mismas familias, así como a cuantos tomarán parte de la conferencias, formulando los mejores deseos de éxito".

Conocida también como "bomba cluster", esta munición es dejada caer desde aviones y a cierta altura se abre liberando cientos de otras pequeñas municiones que provocan daños humanos devastadores incluso después del fin de la guerra.

Benedicto XVI cumple este fin de semana una gira apostólica por las diócesis de Savona y Génova, en donde este domingo visitó el hospital pediátrico "Gaslini", uno de los más importantes de Europa, donde se encontró con enfermos y doctores.

Después recorrió las calles de la ciudad a bordo del "papamóvil" hasta llegar a la Plaza Matteotti, en el centro genovés, donde se encontró con cientos de jóvenes.